SIBIU - MUSEO DE CULTURA POPULAR TRADICIONAL ASTRA- LOS MONASTERIOS DE OLTENIA : COZIA - HOZERU

Casa en el Museo Astra
Trini en el Monasterio de Cozia
Hoy empezamos nuestro día desayunando en la Piata Mare de Sibiu, pues el hotel nos cobraba 6 € por persona y nos parecía un poco desmesurado. A las 10 abren la torre del Concejo que comunica Piata Mare con Piata Mica. Fue originalmente edificada en 1370 pero se derrumbó durante un terremoto en 1586. Hay que subir unos cuantos escalones de madera y arriba se tiene una vista de todo Sibiu muy interesante. Hemos tenido suerte porque aparte hay una exposición de Robert Cappa sobre los reportajes más importantes que hizo en su corta vida.

Volvemos al hotel y nos dirigimos al Museo de Cultura Popular Tradicional ASTRA que está al Sur de Sibiu. Es un vasto museo al aire libre con 120 edificios tradicionales entre viviendas, molinos e iglesias traídos de todo el país y situados entre dos pequeños lagos y un diminuto zoológico. Tiene una superficie de casi 100 Ha, con más de 10 km de caminos. Se trata de un museo muy bien instalado, adecuado tanto para quien sólo desea pasear por los prados y bosques que rodean las cabañas, reconstruidas con mucho esmero, como para quien desee profundizar en el conocimiento del mundo campesino. Se ha organizado según 6 temas principales: edificios e instalaciones relacionados con el procesado de alimentos; transportes y comunicaciones; edificios donde se fabricaban herramientas domésticas y aperos de labranza; talleres e instalaciones relacionados con el tratamiento  del cuero y lana; iglesias y posadas y una exposición de escultura moderna inspirada en la naturaleza y vida rural. Destaca el empleo inteligente y variado de madera. Hay molinos de agua, molinos flotantes que se usaron en el Mar Negro, talleres para la fabricación de seda y el trabajo del cáñamo, destilerias, forjas, prensas de vino. La mayoría de la maquinaria aún funciona. Hay carteles explicativos en inglés, rumano, alemán y otro. Hay circuitos, aunque nosotros vamos un poco en función de lo que nos llama la atención. Hay una calesa que te puede llevar, pero solo lo ves desde fuera con lo que nosotros no la cogemos. Cuesta 15 leus la entrada y 5 leus por la máquina de fotos. Los folletos hay dos: uno muy básico que cuesta 1 leu y otro con fotos a todo color en inglés por 3 leus. El nombre de Astra debe su nombre a una sociedad literaria del siglo XVIII que tuvo su sede en Sibiu, la cual contribuyó a la unión de Transilvania con Rumanía. Muy, muy recomendable, pero dejar tiempo porque es grandioso este museo al aire libre. Hay algún chiringuito para comprar algo, pero está al principio en la entrada y un restaurante con lo que es buena idea llevar algo para picar.

Cogemos coche y nos vamos a visitar los Monasterios de Oltenia. Están al sur de Sibiu y durante bastantes kilómetros es la misma carretera que lleva a la capital, Bucarest. Hay mucho tráfico y aparte hay un tramo que están asfaltando y se da paso alternativo con lo que se forma mucha caravana. A pesar de todo se pasa por unos paisajes muy bonitos. Esta carretera es la frontera entre la región de Oltenia y la de Muntenia, de hecho es el rio Olt el que  las separa. A unos 50 km de Sibiu llegamos al Monasterio de Cozia del siglo XVI, justo al lado de la carretera principal, muy bien señalizado. La iglesia principal data del año 1390. Es una mezcla de estilos, la influencia bizantina se muestra en su cúpula plana, sus muros rematados en semicírculo, las ventanas de la parte alta de los muros y los ábsides en forma de trébol en el lado este. El pórtico de estilo Brancovan, y el panel de iconos son añadidos del siglo XVII. Las pinturas son excepcionales y las más antiguas datan de 1300, y se encuentran en la pronaos o cámara más occidental de la iglesia. Cozia recibe su nombra de la montaña que lo domina. En el siglo XV hubo una escisión y algunos monjes fundaron el de Turnu que está a 1 km en la ribera oriental del rio. Es una auténtica maravilla, muy recomendable que nos recuerda el "síndrome de Stendhal"

Llegamos a Ramnicu Válcea y giramos a la derecha en dirección al Monasterio de Horezu. Se encuentra a 3 km del pueblo. Nosotros vamos a buscar alojamiento primero, encontramos en la Pensionea Dana, por 80 leus la habitación con baño. Es una casa que está a las afueras del pueblo pero muy bien indicado con carteles desde el centro. Con el alojamiento solucionado vamos a visitar el Monasterio. Está muy bien indicado con lo que rápidamente llegamos al monasterio. Es un monasterio de monjas donde la iglesia está en el centro y alrededor los alojamientos de las monjas. También se puede dormir ya que alquilan habitaciones. A las 6 hemos observado que un monje/a va con una madera y va dando con un martillo golpes alrededor de la iglesia!!!!. No tenemos idea de que significa pero está en todos.
A distancia da la impresión de ser un castillo, pero cuando entras todo lleno de flores y tranquilidad y la amenaza desaparece. Este edificio fue uno de los logros supremos de la vida de Brancoveanu. Recientemente ha sido restaurado y declarado patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La iglesia es de 1690, donde sus rasgos bizantinos, islámicos y palatinos se combinan de tal modo que el conjunto encaja en una proporción perfecta. Tiene arcos de medio punto que forman una amplia bóveda de cañón a lo largo de la entrada oeste de la iglesia; altos torreones almenados; balaustradas de caliza talladas en forma de hoja de acanto y abundantes motivos heráldicos zoomorfos. Dentro del pórtico se encuentra la escena del Juicio Final más grande de Valaquia.
Después de tanta belleza, vamos a lo prosaico que es buscar un sitio para cenar. En la misma carretera hay un bareto que tiene buena pinta porque tienes una buena visión y es donde paran los buses. Pedimos un plato típico de la zona combinado pero es un desastre ya que no vale nada. No recomendamos comer en este restaurante, ya que la comida  no está hecha con cariño y por lo que te dan es caro. 
Hemos hecho 159 KMs.

SEBES - CALNIC - RUTA POR MARGINIMEA SIBIULUI - SIBIU

El hotel de Sebes es altamente recomendable. Hemos dormido como lirones en una gran cama  comodisima de 2 x 2 metros, y como colofón el desayuno ha sido muy completo con tortilla rellena de jamón y queso, pan con mermelada y miel. Que rico todo.
Hemos ido a la iglesia evangelica de Sebes. Desde su exterior se aprecian las dos fases diferentes de la construcción de esta iglesia, lugar de culto de la comunidad sajona. La primera es anterior a la invasión otomana de 1438 y resultado de la restauración en estilo gótico sobre un edificio románico anterior (1241). El resultado es curioso el edificio antiguo es más sobrio, mientras que el segundo tiene decoraciones con nichos y esculturas en piedra. El coro es enorme y majestuoso. El retablo del altar tiene 13 metros de alto por 6 de ancho y es el retablo mayor de toda Transilvania. Está cerrada pero a partir de las 10 de la mañana te abren cuando entras. La visitas y luego la chica encargada la cierra.

De aquí vamos a Calnic que es patrimonio de la Humanidad por su iglesia fortificada. Está a 12 km de Sebes por una carretera muy concurrida. Cuando llegamos seguimos las señales que nos llevan a los porteros de la iglesia. Cuando nos dirigimos a la chica, nos contesta en un castellano perfecto pues ha estado 10 años viviendo en Tenerife pero ahora con la crisis se ha vuelto a Rumanía. Trabajaba como traductora en los servicios sociales, pero ella es profesora de geografía y ahora compagina ese trabajo con el de guarda de la iglesia. Nos comenta que los salarios en Rumanía son muy bajos y que no entiende como la gente sobrevive. Ella cobra como profesora 150 € al mes, y suspira por los 1500 que ganaba en España. Nos dice que el coste de la luz y del gas es el doble que en España,  y el coste de la vida en general también es caro, pues la gasolina nos cuesta 1,3 € el litro de diesel.
La gente para sobrevivir debe hacer milagros, además nos dice que la mayoría de gente que vive en el pueblo de Calnic cobra el salario de inserción social que son 30 € !!!!!.
Además nos dice que tiene que hacer un montón de papeleo cada día para las clases que tiene que impartir y un montón de reuniones inútiles .... Y nosotros nos quejamos!!!!
Bueno,  la iglesia del siglo XIII  es muy interesante, tiene 3 murallas que la rodean, ya que los sajones la fortificaron, y la reforzaron con un poderoso torreón al que dieron el nombre de Siegfried. Se puede subir al torreón, (abstenerse personas con vértigo), visitar las bodegas, la pequeña iglesia y un museo donde se exponen objetos típicos de la región como cerámica, instrumentos musicales, ajuar, telas etc. Cuesta 5 leus por persona y 7 por las fotos.

Volvemos a Sebes, y pillamos una caravana de impresión, pero con un poco de paciencia llegamos al principio de una ruta que nos lleva desde Sebes a Sibiu, que nos recomienda la guía Audi que llevamos que dice ..."Es una encantadora carretera que nos lleva a parajes romanticamente pastoriles de los montes Cindrel". Con estas premisas no nos podemos resistir y empezamos esta ruta de 100 km por pueblos como Capalna donde hay una fortaleza de la segunda mitad del siglo I aC que fue el lugar de luchas entre romanos y dacios. La entrada está clara pero cuando empezamos a subir con el coche nos encontramos con un camino donde a duras penas coge el Toyota, lleno de piedras. Nos extraña y cuando vemos una lugareña le preguntamos y nos dice que tenemos que subir andando una subida de 30 minutos pero que el coche no lo podemos dejar en ningún lado con lo que con grandes problemas damos la vuelta en un ensanchamiento del camino. Seguimos hasta Jina por un camino al lado de un rio y con unos bosques frondosos preciosos. En Jina se hace por estas fechas un festival folclórico, pero todavía no ha comenzado y no se puede destacar nada, salvo la gente que nos encontramos en la carretera con la lana que ha esquilado de las ovejas y que la está preparando para la venta.
 A partir de Jina la carretera ya está asfaltada aunque es muy estrecha y en una curva casi  nos quedamos sin alerón. Llegamos a Sibiel donde recomienda visitar la iglesia que por fuera parece católica ya que se prohibió la religión ortodoxa pero por dentro tiene rasgos bizantinos. Este pueblo nos sorprende porque tiene 25 pensioneas y es que el dictador Ceacescu llevaba a este pueblo a los extranjeros para demostrarles lo bien que se vivía en Rumanía en el campo. También es famoso por tener un museo de iconos que montó un sacerdote que fue buscando por todo el país y que tiene más de 700. Este sacerdote pasó 15 años en la carcel por criticar el sistema comunista. Cuesta 5 leus por persona, y la señora encargada te lo explica de pe a pa en francés, el cual entendemos muy bien, ya que es básico como el nuestro.
Nos comenta entre otras cosas que los iconos los pintaban los hombres de la casa en invierno mientras las mujeres hacían labores con lana o cosían. Cada zona tiene sus características aunque todos utilizaban tintes naturales. En algunos ponían ropas tradicionales a Jesucristo o a la Virgen María. Nos comenta que San Jorge o Sant Jordi en Catalunya es un santo que protege los hogares de todo mal, y que por eso es tan común en los iconos que vemos en las paredes.

De allí vamos a Fantanelle, que es famosa por ser un pueblo con forma de herradura y con muchas construcciones típicas de madera.

Llegamos a Sibiu, que es una ciudad grande, más de 100.000 habitantes y donde vemos unos cuantos turistas, ya que hasta ahora hemos visto algo de turismo nacional pero a ningún extranjero. Nos vamos al hotel Apollo  Hermannstadt, que nos cuesta 140 leus sin desayuno. La ventaja de este hotel es que está a 10 minutos andando del centro de la ciudad y que tiene un parking vigilado donde dejar el coche. La habitación es correcta aunque comparada con la del día anterior no hay color, eso sí todo muy limpio y agradable con una terraza para tomar el fresquito por la noche que aprovechamos para ponernos al día con nuestras tareas.

Sibiu fue la primera plaza fuerte de los sajones en Transilvania, contiene una de las ciudades medievales más grandes de Rumanía. La ventaja es que todo está muy cerca y andando lo ves muy bien. Tiene 3 plazas importantes: la Piata Mare, la Piata Huet y la Piata Mica.
En la Piata Mare (Plaza Grande) cabe destacar la casa Haller en el número 10 que es un edificio gótico de 1470. Frente al lado derecho de la iglesia Románica se alza el monumento a Gheorghe Lazar, una de las principales figuras de la ilustración romana. A los pies de la estatua hay una lápida en memoria de los caídos en las revueltas de 1989. El palacio Brukenthal es de 1785 de estilo barroco vienés, y ahora acoge uno de los museos más importantes con pintura desde la edad Media hasta el siglo XX.
En el ayuntamiento antiguo de 1470 está el Museo de Historia  y tiene un bello patio porticado. Junto al museo de Historia se alza una de las torres de la primera muralla, construida en el siglo XIV, siguiendo por esta calle se ve la casa de las cariatides, y justo al lado te encuentras la Mitropolia Ortodoxa, edificio neobizantino donde entramos ya que hay una ceremonia. La decoración interior es la más impresionante que hemos visto hasta el momento.
Los bastiones de la muralla que envuelve Sibiu están dedicadas cada una a las guildas o gremios que eran los encargados de construirlos y pagar la defensa a los soldados que las vigilaban.
En la piata Huet acoge a la iglesia evangélica, una gran basílica de estilo gótico tardío construida entre los siglos XIV y XVI sobre el lugar que ocupaba una iglesia románica anterior. Ostenta una poderosa torre de 74 metros de alto. Ante la fachada se alza la estatua de bronce del obispo Teutsch. El pórtico acoge sesenta losas sepulcrales con  decoración escultórica. En su interior hay un órgano con 6000 tubos pero que no vemos porque están en fase de reconstrucción, con lo que nos hacen pagar 1 leu para ayudar.

En la Piata Mica también hay unos cuantos edificios interesantes, entre ellos un puente de hierro que se llama de los mentirosos porque se ponían allí los cotillas a decir mentiras de la gente de la ciudad.

En la Piata Mare hay una fuente que de una manera aleatoria sale el agua y es la atracción de los niños, perros y no tan niños. Nos sentamos un rato y es muy distraído. También nos llama la atención unas ventanitas que hay en los tejados que parecen ojos que te están observando.

TIMISOARA - LUGOJ - SARMIZEGETUSA - DENSUS - HUNEDOARA - ALBA IULIA - SEBES

El dia amanece tristón pero no llueve. Pasamos por Lugoj, que aunque no paramos tiene la particularidad que es la ciudad donde nació Bela Lugosi, quien interpretaba en las peliculas a Drácula. Se cambió el nombre aprovechando el nombre de su ciudad natal. Hacemos unos 170 km hasta que hacemos la primera parada para visitar algo. Se trata de Sarmizegetusa donde hay unas ruinas llamadas Ulpia Traiana. Sólo se ha excavado un 2% del total y realmente no vale la pena. Tuvo 30.000 habitantes y a ocupar 60 Ha. Se ha
desenterrado el foro romano con columnas de mármol de 10 metros de altura, pero está todavía en sus inicios. En verano se hace voluntariado en las excavaciones pero ahora no se ve a nadie trabajando. Cuesta 4 leus pero no vale la pena según nuestra modesta opinión. A la entrada hay un restaurante y comemos para ir probando la comida rumana. Pedimos cascaval que es un queso como rebozado y frito que nos recuerda mucho al provolone italiano. Otro plato que pedimos es sarmale que son albondigas    de pulpa de berenjena
envueltas en hojas de parra y una especie de chocroute pero bastante bueno. La ensalada mixta es tomate y pepino pero es muy pequeña. Nos cuesta todo con cerveza 30 leus.

Seguimos camino hacia Densus, el cual tiene una iglesia como poco curiosa. Fue edificada entre los siglos XIII y XIV sobre otro del siglo X con materiales obtenidos de las ruinas arqueológicas romanas. Algunos expertos opinan que tiene orígenes del siglo VI que era un mausoleo romano. Presenta planta cuadrada  coronada por una torre y alterna en su construcción la piedra y el ladrillo, intercalando columnas y lápidas de la época romana. Al interior no podemos acceder porque no vemos a nadie a quien pedir la llave. Nos gusta mucho por lo original que es. 
Nuestra próxima parada es Hunedoara, la cual es una ciudad industrial que conserva un castillo considerado como uno de los más bellos de Rumanía. Hasta hace poco tiempo era la capital del acero. Sin embargo hay una crisis que ha hecho cerrar todas las fábricas que se ven fantasmagóricas al lado del castillo. Fueron fundadas en 1850 y fue uno de los complejos más grandes del país. Parece que una empresa ha comprado los edificios y los quiere dedicar al turismo.Justo a la entrada del pueblo hay unas casas muy, muy originales pues están construidas como templos budistas con los tejados típicos, que parece que son de familias gitanas muy ricas que se las construyen de esta manera tan original. Si no lo ves no lo crees.    El castillo se llama Castelul Corbenestilor y está enclavado en un peñasco que se alza en el centro de la ciudad. La entrada cuesta 10 leus y si quieres hacer fotos 5 leus más, si es video 10 leus. El castillo se construyó donde había el castrum romano y posee un exterior impresionante (tipo Exin Castillos) aunque el interior deja bastante que desear pues en el siglo XIX se quemó y todo lo que hay dentro no es original. Lo único que permite apreciar la magnificencia del castillo es la sala de la Dieta donde se pueden apreciar restos de frescos (medallones con retratos de miembros de la nobleza de la época)Lo hizo construir el principe Iancu de Hunedoara y junto a su hijo se hicieron famosos por defender Transilvania  frente al imperio otomano.Muy próximo al castillo está la Biserica Sfantul Nicolae cuyos orígenes se remontan al siglo XIII. Fue destruida por el confesor de Iancu que perseguía la religión ortodoxa, pero reconstruida posteriormente.Antes de nuestro destino que es Sebes nos queremos acercar a Alba Iulia ya que sólo nos desviamos unos pocos km. Con lo que no contabamos era con las obras que nos hacen perder mucho tiempo con los atascos ya que dan paso alternativo y la carretera principal está cortada por obras. Cuando llegamos a la ciudad nos cuesta mucho acercarnos a la fortaleza que es lo que recomienda ver ya que todos los accesos están también obras y las indicaciones que nos envían a la Cetatea nos las podemos seguir pues está todo cortado. Al final después de unas cuantas vueltas conseguimos acercarnos. La ciudadela abarca una extensión de 70 Ha, sobre un perímetro de 12 KM. Tiene planta de estrella heptagonal pues sigue el modelo de Vauban, ingeniero francés muy reconocido por las fortalezas que construía por la zona. Dos puertas barrocas señalan la entrada monumental a la ciudadela en el lado este. Pasada la primera puerta se sigue a la izquierda hasta pasar por otra puerta con una estatua ecuestre de Carlos VI. Delante se alza un obelisco de 28 metros que conmemora la rebelión de los patriotas Horea, Closca y Crispan en 1784. Hay varios palacios más algunos de los cuales ahora se dedican a actividades civiles, universidades, y dos catedrales la ortodoxa y la católica. Todo muy bonito pero todo en obras. Con ayudas de la UE están reformando las calles, iluminación etc.Cuando lo acaben estará espectacular.Para salir de la ciudad es otra tortura, pero al final lo conseguimos. Buscamos alojamiento en Sebes y encontramos un hotel llamado Pensiunea La Unchiul Nikky  en un parque muy nuevo y de lujo. Cuesta 150 leus con desayuno y la persona que nos atiende habla castellano perfectamente pues estuvo en España 7 años viviendo en Madrid, lo cual es una ventaja. Dejamos para el dia siguiente la visita a Sebes y disfrutamos de la habitación y de su wifi.

Novi Sad - Timisoara

A la mañana siguiente pensamos en visitar los monasterios que hay en el parque nacional al sur de Novi Sad, pero a las 8 está cayendo el diluvio universal. A pesar de todo nos encaminamos hacia el parque a ver si amaina, pasando primero por la fortaleza que es espectacular. Fue construida por Vauban un ingeniero francés y era inexpugnable, de hecho, los reyes de Austria cuando Napoleón se acercó demasiado a Austria cogieron el tesoro y lo llevaron a esta fortaleza. Hoy lunes está cerrado el museo pero es igual con la lluvia torrencial que hay no hubiéramos podido visitarlo con tranquilidad. Otra curiosidad es que la torre tiene las agujas del reloj al contrario de todos, ya que la grande es la de las horas y lo hacían para que los barcos pudieran verlo a lo lejos.
Parece mentira que hace solo 12 años los aviones de la ONU estuvieron bombardeando esta bonita ciudad, que destruyeran los 4 puentes de la ciudad y durante más de 70 días estuvieron sin agua, luz y totalmente aislados, recibiendo bombardeos continuos del ejercito de la ONU. Ahora ya han reconstruido los puentes y están haciendo esfuerzos en reparar todo lo dañado, aunque saliendo del centro, se nota mucho por hacer todavía y los destrozos de la guerra son notables.
Hay un poco de atasco porque hemos de compartir un puente con el tren y se da paso alternativo, pero al final llegamos al Parque Nacional. Ya no llueve tanto pero hay una niebla que no se ve a más de 5 metros. La oficina de información del parque está cerrada y como está vista que los hados no nos son propicios, decidimos dejar para mejor ocasión esta visita del parque y de los 16 monasterios que hay alrededor y que con buen tiempo debe estar muy bien su visita.

Decidimos irnos ya hacia Rumania, exactamente a Timisoara donde hemos reservado un hotel que está a unos 120 km. El paso de la frontera no es problemático, excepto porque nos pasamos del control de aduanas (cosa normal si no hay nada que lo indique). El aduanero con malas maneras nos dice que nos teníamos que haber parado 2 metros antes!!!!! que gran pecado!!!! pero estamos en una frontera y pedimos mil excusas a lo cual nos dice que la próxima vez (¿Que próxima?????) lo hagamos mejor. La entrada en Rumania es más tranquila, les hace mucha gracia que seamos de Barcelona, como siempre y en un momento pasamos no sin antes preguntarnos si llevamos algo ilegal... Nos hacen abrir el maletero y nos preguntan si llevamos alcohol a lo cual decimos que evidentemente no. El problema es que si hemos comprado en Montenegro un aguardiente que debe tener 80 grados por lo menos, pero no lo ve.

RUMANIA

Rumanía por donde nosotros entramos es muy rural, con gente trabajando en el campo o con las gallinas. Lo curioso es que los pueblos tienen cigüeñas muy cercanas en los palos de la luz.
Llegamos a Timisoara sin novedad y el GPS tiene bastantes carreteras lo cual es una novedad ya que en Montenegro o Serbia tenía muy pocas y hemos tenido que comprar mapas de carreteras para aclararnos.
El hotel está donde decía el GPS. Se llama Hotel Arizona y lo hemos reservado el día anterior con Booking por 23 € la doble. Está muy bien, todo limpio y bastante espacioso con  balcón y todo. Eso sí, se tiene que venir con coche porque está muy mal comunicado con transporte público.
Después ya con un mapa de la ciudad nos acercamos al centro de la ciudad. Es muy bonita con muchos parques y mucho sitio para aparcar, lo cual está genial después de los problemas que hemos tenido los últimos días para dejar el coche.

Vamos a la oficina de turismo y con un folleto tenemos lo más importante de la ciudad. También nos enteramos que hay una hora más que en España. Ya nos preguntábamos donde cambiaba porque hasta ahora era la misma.

Para aparcar, se paga hasta las 5 de la tarde, y son muy modernos ya que se paga con SMS, pero nos comenta que solo con teléfonos  móviles rumanos, con lo que nosotros en ese caso tenemos que comprar un ticket en los kioskos y poner el día y la hora que lo utilizamos. Como ya son más de las 5 no nos afecta.

Teníamos una imagen bastante distorsionada de los rumanos ya que los que nos llegan a nosotros son la mayoría de la raza gitana y muy pobres con lo que nos dan un poco de rechazo. La sorpresa ha sido que aquí hay gente muy diferente, con aspecto nórdico, rubios y rubias espectaculares y de todo tipo de personas.

Esta ciudad nos gusta bastante, ya que como decimos tiene muchos parques, zonas peatonales, y unos edificios señoriales, los cuales algunos están recién pintados y otros les hace falta mucha pero que mucha pintura. A pesar de todo se ve que ha tenido tiempos muy buenos.


Kraljevo - Novi Sad

A la mañana siguiente la mastresa nos invita a tomar café y sorpresa su marido chapurrea el ingles, con lo que nos podemos comunicar algo. Nos explica que cuando era joven estuvo por toda Europa, incluida España, que le gustó mucho Barcelona y cosas así.

Salimos de Kraljevo y paramos en una iglesia que está hecha de madera, muy bonita pero un poco dejada. Siguiente parada ya es Belgrado, que es una ciudad muy grande pero con un centro histórico que se puede hacer a pie sin problemas. Es una ciudad con calles peatonales donde se pueden encontrar las grandes marcas internacionales al lado de edificios que se están cayendo a trozos.
Visitamos la fortaleza y la catedral de San Sava que todavía la están acabando de construir. Es inmensa pero por los alrededores hay grupos de gitanos como los que estamos acostumbrados a ver por España acosando a los parroquianos para que les den dinero.
Después de visitar lo más importante vamos dirección Novi Sad por la autopista, bueno le llaman autopista pero a ratos tiene solo un carril y además en obras. Eso sí te cobran 2,4 € por ir a paso de tortuga. Cuando llegamos a Novi Sad damos unas cuantas vueltas hasta que encontramos una habitación. Está al lado del hotel Fenix, donde entro a preguntar y me piden por una habitación doble con desayuno 67 €. Un chico que hay en la calle a la entrada del hotel me enseña una habitación muy moderna, con baño muy limpio y TV con satélite por 30 € que nos quedamos. Sin saberlo nos hemos alojado en el centro, centro de la ciudad. Salimos por un pasaje y estamos en la calle peatonal más famosa de Novi Sad, a 100 metros del ayuntamiento, la catedral etc.
La oficina de turismo está cerrada en domingo, menos mal que en Belgrado había cogido información sobre esta ciudad y nos va muy bien para orientarnos y visitarla. También el chico del hotel me da un mapa, y unos itinerarios por la zona.

Hay mucho ambiente ya que es domingo y como siempre nos sentamos en una terracita a ver la gente pasar cuando ya hemos visitado lo visitable. Nos hacen una encuesta de control del turismo, estamos convencidos que somos de los pocos turistas de la ciudad y por eso la chica se ha puesto tan contenta cuando nos ha visto.


Entramos en Serbia

Locomotora de vapor de Mokra Gora
En nuestro ruta hacia Rumania esta mañana nos hemos levantado de nuestra habitación del Durmitor NP y hemos llegado a la frontera de Serbia que atravesamos sin problemas, presentando la ficha técnica del coche y nuestros pasaportes. Con el aduanero repasamos todos los deportistas actuales de la élite serbia y los mejores jugadores del Barça. Ser de Barcelona, actualmente es un plus cuando se viaja ya que causa admiración por donde se vaya. Antes de pasar la frontera y después de volver a ver el magnifico puente sobre el rio Tara, visitamos el monasterio del Arcangel Gabriel, el cual creemos que no recibe demasiadas visitas por el estado lamentable de la pista que llega a el. Una monja que está arreglando el jardín nos busca la llave y nos lo enseña. El lampista que ha puesto la instalación eléctrica habría que colgarlo del arbol más alto, ha colocado un coarrugado de color rojo que canta una barbaridad en este pequeño monasterio.

Sacamos dinero en el primer pueblito que nos encontramos en un cajero automático y vamos hacia el santuario de Mileseva que es muy venerado por los serbios. Debe ser muy venerado pero la verdad es que TODO está recien reconstruido y sólo el interior nos ofrece unas pinturas del siglo XIII, realmente bonitas que son su gran riqueza con el mundialmente conocido Angel Blanco!!!!. La iglesia obedece a las normas de la escuela de Raska, planta rectangular rematada por dos campanarios de estilo bizantino, un abside triple al este y dos torres cuadradas a ambos lados. Fue fundado en 1235 por el rey Vladislav para acoger los restos de san Sava.  Recomiendo no ir a los lavabos de este monasterio ...

Vamos hacia uno de los 10 puntos imprescindibles según la guía azul de Serbia Montenegro que es Nova Varos, la cual cito: "Un perfecto ejemplo de convivencia étnica junto a la carretera hacia Montenegro: serbios, musulmanes que se respetan y mantienen sus propias instituciones culturales ...". Llegamos y no puede ser más deprimente el pueblo, todo desastrado, desconchado, pobre, triste etc, a las afueras del pueblo si que es bonito, las praderas, las casitas, pero el pueblo en sí, la verdad no le encontramos el qué.

Sin parar siquiera vamos a nuestro próximo destino que es Zlatibor. Es el centro turístico más completo de Serbia. Se puso de moda entre la gente pudiente del país cuando sus gobernantes empezaron a veranear en esta zona, y se empezaron a construir mansiones e infraestructuras para disfrutar del tiempo libre. Con Tito se democratizó y hizo lo posible para que todo el proletariado disfrutara de esta zona. Cuando llegamos como es sabado está muy animado con un montón de gente por las calles aunque el día no acompañe demasiado porque está desapacible y a ratos llueve. Los alrededores realmente son bonitos y pacíficos.

Nuestra siguiente parada es Mokra Gora (otro de los imprescindibles). Es un pueblo diseñado por Emir Kusturica que ha creado su propio Hollywood de los Balcanes, con estudios y una escuela de cine abiertos a los jovenes talentos. También ha dado nueva vida a un pequeño tren de vapor que conduce desde Sargan a un pueblo típico, con casas de todas las partes de Serbia, y muestras de un café, una escuela, una tienda de pueblo, la iglesia, el cine etc. Cuesta 200 dinares la entrada. Se puede dormir dentro de este pueblo pues las casas se pueden alquilar.
La ruta era la que iba de Belgrado a Sarajevo, pero su particularidad es que para superar los 300 metros de desnivel entre Mokra Gora y Sargan, los ingenieros habían encontrado un ingenioso sistema que consistia en realizar en un tramo de 15 km y gracias a 22 tuneles, un recorrido en forma de 0cho. Se sube en unos vagones de 1930, arrastrados por una vieja máquina de vapor. El trayecto dura hora y media, la primera salida es a las 10:35 y la última a las 21:00.

Como es pronto decidimos ir haciendo km hasta nuestro destino original que  es Rumania. Desde aquí son 120 km hasta Kraljevo (imprescindible). Las carreteras son malas y aparte la velocidad máxima son 80 km por hora aunque muchas veces en los pueblos y proximidades solo se puede ir a 40. Hay muchos controles de velocidad de la policia, los vemos muy a menudo con lo que somos prudentes, ese trayecto nos cuesta 2 horas y cuarto. Cuando llegamos a la ciudad nos cuesta encontrar hotel porque en dos nos dicen que están llenos, aunque el segundo me indica una casa que alquila habitaciones y aquí nos quedamos. No es ninguna maravilla pero a cambio nos cuesta 10 €, con el baño dentro y TV. La señora es muy amable aunque la comunicación es dificil ya que solo hablan serbio y  lo llevamos mal con este idioma.

Esta ciudad también nos desilusiona, ya que se ve muy deteriorada, todo en muy malas condiciones, sucio y que se cae a trozos. Nos vamos a la calle peatonal más importante y es una calle normal y corriente que problemas tenemos para encontrar algo para cenar. Al final un trozo de pizza y una cerveza es la única opción. Eso sí tiene wifi y podemos ponernos al día de las últimas noticias y los correos de los amigos que nos contestan.

CETINGE - PODGORICA - MONASTERIO OSTROG - ZABLJAK - NP DURMITOR - ZABLJAK

Después de tomar un cafetito( hay que vigilar ya que muchas veces el café que dan es del tipo turco pero ya ha llegado el normal) salimos hacia la capital de Montenegro que se llama Podgorica que es bastante fea donde sólo destaca una torre de reloj.

Nos alojamos en una casa particular por 20 €. La señora es muy amable y nos ofrece zumo casero, muy dulce para nuestro gusto y luego café turco que hace que por la noche nos cueste un montón dormirnos.

falta por acabar el relato de esta etapa