Nuestro viaje

Hasta ahora nunca habiamos planeado un viaje tan largo como en el que en breve, y si los controladores peruanos no lo impiden, vamos a empezar. Tres meses no parece mucho tiempo cuando hablamos con los mega-viajeros amigos nuestros. A los demás mortales, cuando les hemos dicho nuestras intenciones, se ha quedado bastante sorprendidos, pero, en general, han manifestado envidia. Dejar de trabajar durante dos meses y pico, con la cara consecuencia de no cobrar durante ese tiempo, no es asumible para muchos. Con la que está cayendo estos días parece un error, igual lo es, pero es nuestra opción.
Desde este blog os iremos contando, en la medida que Internet nos lo permita, las cosas que estamos viendo y viviendo.
¿Qué esperamos de este viaje? Creemos que es una zona apasionante en paisajes, fauna y gente. Líneas de Nazca, Arequipa, Machu-Picchu, Cuzco, Valle Sagrado, Islas Ballestas, Volcanes, Islas Galápagos, Quito, Cartagena, Eje cafetero, Bocas del Toro son algunos de los puntos más destacados que queremos ver.
Nos preocupa la seguridad ya que en todas las guías habla de los problemas que hay. Espero que nuestra pequeña experiencia viajando nos evite estos contratiempos y tengamos un viaje aceptablemente plácido.

SOLO UTILIZAREMOS EL BLOG PRINCIPAL NUESTRO Y ESTE NO LO IREMOS ACTUALIZANDO EN ESTE VIAJE.  

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MOECIU DE JOS - BRASOV - PREJMER - HARMAN - CRISTIAN - LIBEARTY REZERVATIA DE URSI - MOECIU DE JOS

Hoy nuestro  primer destino es Brasov. Está a 30 km de nuestra pensión, cuando llegamos aparcamos en un parking que cuesta 3 leus la hora. En la calle cuesta 1,5 leus la hora.
Brasov es una ciudad grande con más de 200.000 habitantes pero la parte turística se puede ver a pie tranquilamente. Nosotros empezamos por la Iglesia Negra, que es la mayor catedral de todo Rumanía. Cuesta 6 leus.  Debe su nombre al aspecto que adquirió tras sufrir un incendio en 1689. La s estatuas del exterior ahora están en el interior y 120 fabulosas alfombras turcas cuelgan de las galerías. Son regalos de mercaderes que volvían de expediciones comerciales por tierras otomanas. Se cree que el órgano de 4000 tubos, construido en 1839 es el único que conserva su estado original. En la iglesia se celebran recitales de órgano desde 1891 en julio y agosto. Cuestan 6 Leus. Los bancos tienen dos posiciones, para la misa y para escuchar el órgano. Otra cosa curiosa son los bancos que hay a lado y lado de la catedral que tienen pintados el oficio del dueño de esos bancos.

Llegamos a la plaza del Ayuntamiento llamada Plaza Sfatului. El edificio es de 1420 y en la torre se practicaron innumerables torturas y la plaza fue escenario de la última quema de brujas de Europa. También es bonita la casa Hirscher, que la mandó construir la viuda del alcalde Lucas Hirscher, para que los comerciantes pudieran cerrar sus tratos a cubierto de la lluvia.
Muy cerca está la calle Sforii que mide 1,32 por 83 metros y es una de las más angostas de Europa.
Bajamos por la calle Republicii que es peatonal y está llena de tiendas de souvenirs,joyerías, restaurantes etc. Al final de la calle se llega al Monumento a las Víctimas de la Revolución de 1989 y al Museo de Etnografía dispuesto como si fuera un mercado medieval.
Pasamos por una sinagoga judía, que ha conmemorado en el 2007, los 200 años que hay judíos en Brasov, viviendo en armonía con los rumanos.
Hay varias torres, la negra, la blanca o el bastión de los tejedores.
Se puede subir a la Muntele Tampa, de forma cónica, o andando con un teleférico que asciende a la cima de la montaña a 360 metros de altura y ofrece una espectacular vista sobre los tejados medievales.
Tiene una ciudadela pero es privada ya que hay dos restaurantes y nada más, aunque las vistas no están mal.

En Rumanía habitan unos 6000 osos negros y pardos y a veces bajan a Brasov desde los montes circundantes. Los contenedores de basuras atraen a los osos y en el 2008 mataron a un hombre que estaba durmiendo en un banco.
Prejmer está declarada patrimonio de la humanidad y su ciudadela fortificada está declarada patrimonio de la Humanidad. Las murallas se levantaron en 3 etapas entre los siglos XV y XVIII. En sus muros interiores se incorporaron celdas donde dormir, y refectorios y galerías para acomodar a la comunidad en caso de asedio. El santuario de estilo gótico es muy sobrio y sencillo. Hay 272 cuartos habitables en  4 pisos que debían servir para albergar a la población local en caso de asedio turco. El nivel superior está conectado por un pasillo circular que se puede recorrer tranquilamente. Había espacios asignados a cada familia que, en caso de ataque, debían almacenar sus bienes y provisiones.
También se pueden ver las letrinas que estaban diseñadas de modo que los desperdicios cayeran al exterior. Los muros defensivos del edificio, de 4,5 metros de grosor, son los más gruesos de todas las ciudadelas sajonas que quedan en el país.
 Hay unas celdas que están decoradas como la antigua escuela, el herrero, el carpintero etc. Es muy diferente a todas las que hemos visto y nos gusta mucho. Cuesta 8 leus y también hay un pequeño museo con muebles, ajuar y herramientas antiguas.

La siguiente etapa es Harman, tiene unas murallas ovaladas de 12 metros de altura que fueron construidos en el siglo XV para resistir violentos ataques. Las 4 torrecillas que rodean la base de la aguja de la iglesia indican que el pueblo de Harman tenía derecho a dictar penas de muerte. Tiene una torre del reloj de 52 metros de altura. Cuesta 4 leus.

Pasamos por Cristian, que tiene como no, otra iglesia fortificada de 1270 dedicada a San Nicolás. De allí llegamos a Zarnesti y preguntamos como llegar a la Reserva de osos. Unos taxistas nos quieren indicar pero solo hablan rumano con lo que al decirle que hablo español, llaman por el móvil a un colega taxista que ha estado 8 años en España para que venga donde nosotros estamos y nos lo explique. Viene y nos cuenta que ahora está cobrando el paro de España y se ha vuelto a Rumanía y trabaja con el taxi. Es muy complicado llegar ya que no está indicado pero al salir de Zarnesti y antes de pasar un rio hay un camino de piedras a la izquierda que lleva a la entrada de la Reserva. Cuando llegamos no hay nadie y en una valla pone que se llame por teléfono. Nosotros esperamos un rato a ver si llega alguien porque hay un coche aparcado. Y cuando ya desesperábamos llega un guardia que nos enseña un teléfono móvil para que llamemos y mañana vendría alguien de Brasov a enseñarnos la reserva.

A la salida y escondido detrás de un árbol vemos un cartel con una pagina web: www.milioanedeprieteni.org.
Volvemos al hotel y al entrar en la web se nos quitan las ganas de ir, ya que es una reserva de osos rescatados de maltratos o que los tenían en malas condiciones. Están detrás de una valla electrificada y es casi como un zoo. Decidimos que no iremos.

MOIECIU DE JOS - BRAN - RASNOV - SINAIA - MOIECIU DE JOS

Después de un magnífico desayuno en nuestra pensión, vamos a visitar el castillo de Bran. Abre a las 9 de la mañana y cuesta 20 leus!!!. Los jardines son muy bonitos y están muy arreglados. Está en manos privadas y parece que el Ayuntamiento necesitaría 50 millones de € para comprarlo, y como es natural no los tiene. El castillo es conocido como el castillo de Drácula, pero no consta que pasara mucho tiempo allí. Protegido por gruesos muros y puntiagudas torres defensivas, sus escasas ventanas otean el pueblo desde las alturas. Documentado en el año 1377, albergó una guarnición fronteriza y una aduana entre Muntenia y Transilvania. Drácula (Vlad Tepes) capturó Bran durante un breve periodo de tiempo en sus pugnas con los comerciantes de Brasov en 1459. Perteneció a los sajones desde entonces hasta que en 1920 la ciudad se lo cedió a la familia real rumana. Tras varios años de servir como palacio de verano, hospital de campaña y museo del comunismo, el castillo pertenece ahora a 3 miembros de la familia Habsburgo a los que se les devolvió en 2006, tras 60 años en manos del Gobierno comunista. Comparado con su historia, el interior del castillo es menos notable. Son habitaciones pequeñas con escaleras estrechísimas que hace complicado moverte por el si añadimos los 3 millones de personas (cantidad aproximada) que hay hoy. En 1989, los ingenieros descubrieron que la roca en que se apoya el castillo cedía bajo su peso. En el patio, una fuente oculta un laberinto secreto de pasadizos subterráneos. La entrada al castillo no incluye la entrada al Museo Campesino que está a la salida, que consta de una docena de edificaciones tradicionales al pie de la fortaleza. El museo Vama Bran, bajando la cuesta detrás del castillo, tiene objetos originales de la fortaleza como platos, mobiliario y otros. Cuesta 8 leus. Vamos hacia Rasnov donde hay una ciudadela en lo alto de una colina, que desde abajo pinta bien. Desde donde se aparca el coche hasta donde está la entrada se puede hacer andando o coger una especie de tren que te sube por 3 leus. El ticket cuesta 10 leus y la verdad no vale nada la pena entrar en la fortaleza. Está todo destruido y no te aporta nada. Están en fase de reconstrucción y las vistas tampoco son para tanto. Mucho mejor desde fuera aunque hay un cartel con el nombre de la ciudad que desmerece bastante. Desde Rasnov cogemos una sinuosa y bonita carretera interior que te lleva a Sinaia. En Sinaia lo más espectacular es el castillo de Peles. Es un palacio que recuerda al de Luis II de Baviera en Alemania. La última entrada ya que son visitas guiadas  es a las 4 y cuarto y nosotros llegamos cinco minutos después con lo que no podemos entrar. El exterior es muy hermoso y hay mucha gente. Cuesta 20 leus la entrada, ver el primer piso. Si quieres ver también el segundo piso cuesta 40 leus y si te apetece subir arriba de todo cuesta 70 leus. Estas visitas, la última entrada es antes porque duran más tiempo. Hay visitas en francés, ingles, español y alemán. El grupo mínimo es de 15 personas.
Palacio de Peles en Sinaia
En Sinaia está el Monasterio inspirado en el de Santa Caterina en Egipto. Vamos a visitarlo, aunque estamos un poco saturados de tanto monasterio. Cuesta 2 leus la entrada pero como no está el monje pasamos sin pagar.
Sinaia es una población de montaña con un montón de hoteles de lujo, casas espectaculares y un ambiente muy pijo. Tiene un teleférico pero como está totalmente tapado ni nos lo planteamos el subir.

CORBENI - FORTALEZA DE POENARI - CARRETERA TRANSFAGARASAM - MONASTERIO BRANCOVENAU - FAGARAS- MOIECIU DE JOS

Después de desayunar en la fonda productos caseros muy buenos vamos a la fortaleza de Poenari que está a pocos km. Son más de 1400 escalones y se sube un desnivel de 180 metros. Los primeros escalones se hacen muy cuesta arriba valga la redundancia, luego el corazón se acostumbra y se lleva mejor. A los 450 escalones hay un banco para descansar, luego a los 950 otro y al final cuando llegas tienes la taquilla donde pagas 5 leus por la entrada. La fortaleza está bastante destruida pero las vistas son espectaculares, es muy recomendable. Cuando llegas hay un muñeco empalado muy realista para que te hagas una idea de lo que se hacía en la Edad Media por esos lares. En 1459 Vlad Tepes obligó a un contingente de prisioneros turcos que construyese esa fortaleza. A 1 km hay una represa donde hay un lago artificial. Desde ese punto la carretera Transfagarasam sube hasta los 2034 metros donde cruza los Carpatos hasta Transilvania. Esta carretera se construyó en los años 70 porque Ceausescu tenía miedo de una invasión rusa y quería tener una carretera que comunicara el Norte de Rumanía con el Sur. La hizo el ejército en 4 años y murieron 40 soldados en accidentes de la construcción.
Tan sólo en la parte norte se usaron 6 millones de kilos de dinámita para volar 3,8 millones de metros cúbicos de roca.
Se pasa por un tunel de 845 metros de largo muy tétrico. Es muy curioso porque antes de pasar el puente hace un día magnífico con sol y totalmente despejado, pero es entrar en el tunel y haber una niebla super espesa que no deja ver a 2 metros del coche. Cuando salimos no se ve absolutamente nada, y la temperatura ha bajado a los 9 grados. Tendríamos que haber visto un lago muy bonito, el lago Balea, pero no hemos visto nada. Está lleno de tenderetes que venden souvenirs y comida. Hay un teleférico que sube hasta el lago y si no es un sendero que se tarda 2 horas y media. Esta carretera está cerrada de Octubre a Junio, y aunque abajo haga un calor espectacular, arriba se puede estar a 0 grados. En invierno construyen un hotel de hielo, con paredes, pasillos, columnas y camas todo hecho de hielo.
Nos pareció curioso que hubiese montones de coches y de motoristas que se parasen en ese sitio pues no se veía nada. La bajada es impresionante llena de curvas de 180 grados muy peligrosa con el añadido de una visibilidad casi nula.
Salimos a la carretera que va a Fagaras pero antes nos desviamos en Ucea de Jos para ver el monasterio de Brancoveanu. El monasterio debía apoyar la fe cristiana en un tiempo en que las iglesias ortodoxas en Transilvania eran atacadas tanto por protestantes como por católicos. Hoy acoge una de las escuelas de pintura de icono sobre vidrio más conocidos del país. Se nota que es un monasterio muy rico, por lo bien cuidado que está y los edificios tan bonitos que hay.
Fortaleza de Poienari
Desandamos esta carretera y poco después llegamos a Fagaras donde no se puede dejar de visitar la Cetatea Fagarasului que domina la ciudad. Construido entre los siglos XIV y XVIII, el castillo fue al principio una fortaleza. Desde 1948 hasta 1960, el castillo fue carcel, donde el trato a los reclusos era de una brutalidad extrema. Todos los días menos el lunes se pueden visitar las celdas de castigo en las que se encerraba a los presos políticos en la más completa oscuridad. Una de las torres del castillo alberga una "doncella de hierro" una cruel forma de tortura medieval. El interior de este sarcófago con la traza externa de un bufón está claveteado con largas puntas metálicas. La víctima era empujada al interior y la tapa se cerraba, atravesándole el pecho !!!!!. Como es lunes nos perdemos (menos mal) todo esto. Igualmente el exterior se puede visitar y es impresionante la altura de las torres. Hay unos carteles en las paredes exteriores que te indica la fecha cuando se construyeron y su finalidad.
Desde Fagaras cogemos un desvío en Sercaia para ir hacia Bran. La carretera es muy estrecha y en malas condiciones pero muy escénica ya que se pasa por pueblos muy pequeñitos, con sus carros de caballos llenos de heno, los perros que te persiguen pues no deben ver muchos coches, y la gente en la puerta de su casa hablando con los vecinos, ya que la mayoría de las casas tienen un banco en la puerta y se ponen a tomar el fresco y ver pasar los coches.
Hemos visto por Internet una pensión que la ponen muy bien y con un precio muy ajustado que está en Moieciu de Jos y allá vamos. Está a 3 km de Bran, que nos sorprende pues está lleno de tiendas de souvenirs, restaurantes, pizzerias, bares etc... y muchos turistas.
Llegamos a la pensión Cote d'Amour y nos dan una habitación con unas vistas a las montañas muy agradable y grande. Nos cuesta 17 € con desayuno incluido!!!! Una ganga. Aparte el dueño nos ofrece unas bebidas frescas mientras terminan de arreglar la habitación, super amable. Aparte, tiene dos gatitas encantadoras y melosas que como sabeis son nuestra perdición. En la casa de al lado hay una oveja merina que parece un perro, pues llama balando a su dueño para que la saque de paseo, y cuando lo hace se pone a perseguir a las gallinas. Esta pensión es muy recomendable, está casi al final del pueblo y si miras por Booking.com también sale.
Hemos hecho 220 kms.

TARGOVISTE - BUCAREST - MOGOSOAIA - OESTI UNGURENI

Somos los primeros en bajar a desayunar y nos atiende una chica que ha estado en Talavera de la Reina trabajando 1 año y su hija todavía está. Menos mal porque teníamos el desayuno incluido pero nos dan un menú con un montón de cosas y no entendemos que es lo que podemos pedir. Ella nos lo explica de todo lo que hay podemos consumir por valor de 15 leus por persona, lo cual nos permite hacer un desayuno muy completo.
Vamos a Bucarest y llegamos muy bien ya que es domingo y no hay demasiado tráfico. Nuestra primera parada es el palacio gigantesco que hizo construir Ceausescu. Ya habíamos leído que era muy grande, pero... tanto?????!!!!!!. Tenemos suerte porque en 5 minutos sale una visita guiada en francés y nos podemos añadir. Cuesta 25 leus la que nosotros cogemos, que es el Standard Tour. Hay otros que se visitan los subterráneos y otro que además se sale a la terraza de arriba de todo. El problema es que salían al cabo de 2 o 3 horas y no nos apetece esperar o volver más tarde. Es el mayor palacio del mundo después del Pentágono y arroja unas cifras impresionantes: es un rectángulo de 270 x 240 metros y 84 metros de alto, con una superficie de 330.000 metros cuadrados. Dentro hay 3100 habitaciones, salones de recepción y representación, un enorme vestíbulo y misteriosos subterráneos que llevan a un bunker anti-nuclear. Se empezó a construir en 1984 y todavía está sin terminar. Tiene 12 plantas y el coste estimado hasta ahora es de 4000 millones de euros. La sexta parte de Bucarest fue arrasada para hacer sitio al edificio y sus alrededores. Más de 700 arquitectos y tres turnos de 20000 obreros trabajaron en él 24 horas diarias durante 5 años.
En la década de 1980, cuando se iluminaba, el edificio consumía, en tan sólo 4 horas, el suministro eléctrico de un día en todo Bucarest. La araña de cristal de la sala de los Derechos Humanos pesa 2,5 toneladas. Todos estos datos dejan con la boca abierta pero no es nada cuando estás in situ. Parece que a este loco se le ocurrió hacer todo esto en una visita oficial que hizo a Corea del Norte (tal para cual). Aparte del palacio todos los alrededores están llenos de edificios que hizo construir para que estuvieran los ministerios y los funcionarios que trabajaban en ellos y así poder controlarlos mejor.
El brutal palacio en Bucarest construido por Ceaucescu
Todos los materiales de construcción son de Rumanía, las toneladas de mármol, las arañas de cristal que hay por todos sitios, las alfombras con motivos típicos de todas las regiones de Rumanía etc... La guía comenta que hay un sentimiento ambivalente con respecto a este palacio. Muchos rumanos después de la revolución votaban por derruirlo pero el coste era el mismo para acabarlo o destruirlo con lo que con buen criterio??? lo acabaron, o de hecho están en ello. El coste de mantenimiento es muy elevado, sólo en electricidad se gastan 1,5 millones de euros al año.
La visita ha durado 1 hora y 20 minutos y ha sido muy instructivo. También hay visitas en inglés o rumano. En la guía dice que hay que reservar con antelación pero nosotros hemos tenido suerte y sin reservar la hemos hecho en un momento.
Cuando salimos vamos por la gran avenida que sale de la puerta principal del palacio, que la quiso más ancha y más larga que los Campos Elíseos de París. Tiene 4 km de longitud y 120 metros de anchura.
Pasamos por la plaza Unirii, que es el corazón de esta parte de la ciudad, porque es tan grande que dentro de Bucarest, hay varias Bucarest. No es una ciudad para pasear, se tiene que ir por zonas.
Aparcamos cerca de la plaza Universitati que es la zona donde están todos los grandes edificios, iglesias y  zonas peatonales como la calle Lipscani. Se la considera el centro de la antigua Bucarest. No faltan palacios del siglo XIX, pero algunos tan destruidos que los utilizan los gitanos para vivir. Hoy domingo hay un mercadillo de artesanos que venden bisutería y cosas de decoración, una tentación a la cual me resisto. Todas las callejuelas por las que pasamos tienen nombre de oficios artesanos y otras tradiciones. El edificio más interesante es la Banca Nationala construida en 1885 en estilo neoclásico.
Pasamos por muchos edificios interesantes, iglesias, pero al lado tienes tiendas de última moda y de las mejores marcas. Después de un buen rato paseando, volvemos a buscar el coche y delante del hotel Intercontinental que es uno de los más modernos de la capital, vemos una obra de arte un poco surrealista de una especie de orquesta y paramos a hacer una foto. Enfrente vemos un cámara de televisión y un periodista grabando una información y cual no es nuestra sorpresa cuando los oímos hablar en castellano y que son de la cadena Cuatro. Al escucharlo nos enteramos que la selección española de fútbol sub 19, jugará mañana la final contra la República Checa, y que está alojada en ese hotel. Por cierto al día siguiente vemos el partido y España hizo buenos los pronósticos y ganó el Campeonato

Con el coche pasamos por la Plaza Romana, la Plaza de la Victoria, el Arco de Triunfo etc.
Es una ciudad monumental, muy muy grande pero con edificios espectaculares. Nosotros vamos en coche porque es domingo y es cómodo por el poco tráfico y porque hay mucho sitio para aparcar, pero creemos que lo mejor es ir en metro que cubre toda la ciudad con sus tres líneas, ya que el párking en las zonas céntricas está limitado a una hora.

Después de disfrutar un rato más de Bucarest, vamos a Mogosoaia para visitar su Palatul. Está a unos 15 km de Bucarest y cuesta 5 leus la entrada. Aparte del palacio en sí, hay varios edificios interesantes y el lugar es muy agradable con el lago que hay al lado y césped donde tumbarte a tomar el fresco o hacer un picnic. Hay mucha gente descansando, o jugando con los niños o comiendo con la familia. El palacio por dentro está bastante vacio porque el presidente Ceausescu cuando entró al poder lo vació de muebles y cerró el palacio. Fue construido en 1702 por el voivoda Constantin Brancoveanu. Es armónico en sus formas y precioso en los detalles arquitectónicos, en los que puede verse toda la fantasía del estilo brancovino, evoca la arquitectura veneciana por la forma de las ventanas, la galería de la fachada y la propia relación entre arquitectura y agua.
En las antiguas cocinas ahora hay un restaurante pero a pesar de que esperamos un rato no hay manera de coger una mesa con lo que nos vamos hacia nuestro destino que es la carretera  Transfagarasan, pero pasando antes por la Ciudadela de Poienari que Vlad Tepes hizo construir a los prisioneros turcos. Nos alojamos en un pueblo poco antes de llegar a Poienai en la pensión Mariana que nos cuesta 100 Leus la doble con baño. Es una casa muy bonita con un gran jardín muy agradable, pero no tiene internet, es la primera de Rumanía que no tiene. Aparte de eso estamos muy bien. 

CURTEA DE ARGES - RUTA POR LAS COLINAS DE IEZER - TARGOVISTE

Estatua de Vlad Tepes
Salimos de Curtea después de tomar un café al lado del mercado donde la chica que nos atiende ha estado varios años en Bilbao... Hoy vamos a hacer una ruta por las colinas de Iezer.
Nuestra primera parada es Bradet, que significa bosque de abetos. El pueblo está rodeado de bosques mixtos y es ideal para hacer senderismo. Vemos un grupo de coches que han acampado al lado del río tan ricamente. Hay fuentes de aguas sulfurosas que van bien para muchas cosas y hay varias pensiones. La más famosa es casa Cristina ya que allí es donde se reunieron por primera vez los de la resistencia anticomunista. Según nuestra guía hay un pequeño monasterio ortodoxo (Skete) a 2 km del pueblo. Vemos unas indicaciones y las seguimos, menos mal que vamos con un 4 x 4 porque el camino tiene tela. Al final llegamos a un monasterio pero evidentemente no es del siglo XV. Hay gente y están haciendo una ceremonia.
De allí vamos a Corbi de Piatra, que significa cuervos de piedra donde a 1 km está el monasterio de San Pedro y San Pablo, excavado en una roca. La iglesia ha sido esculpida en la parte inferior de una gran roca. El monasterio fue fundado por un grupo de monjas en el siglo XIV. En épocas turbulentas sirvió de refugio a los líderes políticos del principado.
Aunque aún se celebran misas su interior está muy deteriorado. Hay un señor que la cuida y nos dice que subamos por detrás de la roca para suponemos ver las vistas. Nosotros como somos obedientes allá que vamos.
Llegamos a Campulung Muscel que fue una de las principales rutas medievales que unían Mantenia con Transilvania. Visitamos el monasterio de Negru Voda, del siglo XVII, el cual está en obras y comparado con otros que hemos visitado no le vemos nada.
Como final de esta ruta llegamos a Namaesti donde hay otro monasterio excavado en la roca. Está regentado por monjas y es muy pequeñito. La monja con la que hablamos ha estado en España y habla un poco de castellano.
Desde aquí ya vamos a Targoviste por una carretera panorámica que nos lleva por pueblos casi ininterrumpidos, donde la gente vive en algunos de una manera muy pobre. La mayoría son gitanos y son casas hechas de plásticos, trozos de chapa o madera. Impacta tanta pobreza al lado de casas muy bonitas y cochazos de impresión.
Llegamos a Targoviste y buscamos una pensión. La única que encontramos es la que recomienda la Lonely, la Chindia. No tienen habitación pero aparte son muy estúpidos y nos tratan mal.
Buscamos alguna otra pero después de unas cuantas vueltas no tenemos suerte. Encontramos el hotel Valahia que en la guía lo pone fatal, pero a nosotros nos atienden muy bien y nos quedamos una habitación. Hay una boda y la recepcionista nos avisa de que igual son muy ruidosos y no nos dejan dormir. Nos gusta lo honrada que es avisándonos. Cuesta 132 leus con desayuno.
Vamos a visitar esta ciudad empezando por la Corte principesca. Cuesta 8 leus la entrada y se visita las ruinas del castillo de Dracula (Vlad Tepes), una basílica y la torre de poniente de 27 metros de altura desde donde los vigias tenían una visión magnífica de todos los alrededores y desde donde los guardias anunciaban el cierre de las puertas a la puesta del sol. Hay una exposición sobre Vlad Tepes, con verdades y leyendas de este personaje tan conocido en el mundo entero.
Pasamos por el Museo de Historia, de Arte y otros cuantos que ya están cerrados porque son más de las 6 de la tarde. En el parque central hay una cruz de mármol para conmemorar los muertos que hubo en las revueltas de 1989. Es una ciudad con muchos parques muy bien arreglados pero justo al lado también hay edificios que se caen a trozos, o mansiones totalmente destrozadas.
Tiene una zona peatonal llena de bares con música a toda potencia y lleno de juventud local. Es muy barato tomar una cervecita, ya que nos cuestan 2 jarras grandes 10 leus y aparte nos dan cacahuetes para acompañar. Muy agradable, aunque llega un momento que la música la suben tanto que nos tenemos que ir. En pocos momentos ha pasado de estar solos a llenarse de jóvenes aunque se ha de reconocer que son muy educados. 

Hemos hecho 187 Kms.

HOREZU - MANASTIREA POLOVRAGI - BAIA DE FIER- PESTERA POLOVRAGI - HOREZU - MANASTIREA DINTR-UN LEMN - MANASTIREA COTHEANA - CURTEA DE ARGES

Interior de Polovragi
Comienza el día con un tormentón que nos obliga a quedarnos un rato en el café que estamos a ver si amaina. Como no lo hace decidimos ir tirando a ver si deja de llover. Llegamos a Polovragi y con paraguas y todo nos mojamos, ya que el coche se deja fuera y hay que andar un buen trozo. Polovragi es un monasterio de monjas también, cuyo nombre viene de una hierba medicinal que los dacios ya usaban hace más de 2000 años.
En el interior un fresco neobizantino representa el monte Athos en Grecia. Esto es porque los príncipes medievales de Rumanía favorecían el culto a Athos con dádivas y tierras, porque les ayudaba a mantener sus contactos con la iglesia ortodoxa después de la caída del Imperio Bizantino.
De allí vamos a Baia de Fier donde hay una cueva llena de huesos de mujeres que durante la Edad Media  se retiraban para protegerse de las invasiones. La entrada cuesta 10 leus.El recorrido es de unos 600 metros y tiene instalación eléctrica.

En la guía pone que hay una cueva en Polovragi con restos de huesos de osos cavernarios prehistóricos así como cerámica neolítica, pero lo interesante del sitio es que hay un estrecho desfiladero por donde pasa el rio Olteç que sólo tiene 2 metros de ancho y se dice que es el más angosto del mundo entre dos montañas. Nosotros no lo vemos tan estrecho pero es bonito.

Paramos en Horezu ya que se dice que es un lugar con grandes alfareros y compramos alguna cosilla aunque no la vemos muy bonita, y de hecho sospechamos que algunas de las cosas que venden son chinas.

Nuestro GPS nos engaña y nos manda por una carretera donde no se llega al monasterio pero a cambio pasamos por un campo de extracción de petróleo en funcionamiento muy curioso. Después de unos km extras llegamos a nuestro siguiente destino  que es Dintr-un Lemn. Significa de una madera y no está en las rutas más turísticas, aunque está bien indicado como todos los demás. Es una cosa que nos ha sorprendido lo bien indicado que está todo en este país, desde carreteras a sitios turísticos o pensiones y hoteles.

Cuenta la leyenda que la iglesia original fue construida por un pastor con un gigantesco tronco de roble, pero de ser cierto, hace mucho que desapareció. Subiendo unas escaleras se llega a la iglesia principal, que no es muy grande y donde está prohibido hacer fotografías. Hay una monja limpiando todas las sillas que hay, mientras otra más mayor se duerme a ratos. Nos dice que no nos olvidemos de ver la reconstrucción de la iglesia de madera y allá que nos vamos. Es muy, pero que muy pequeñita y dentro hay una monja que vende souvenirs. Es muy típico que vendan pulseras como las de Nepal o Tibet de bolitas pero con una cruz en medio. Son muy bonitas y no me puedo resistir. No sabemos porqué pero hay anclas, timones, en general motivos marinos y de aviones. Vemos un recordatorio de un ministro de aviación y marina que suponemos está enterrado allí, pero debe haber algo más porque toda la sillería de la iglesia está acabada en medio timón.

Desde aquí vamos a otra región que es Muntenia, queda a la derecha del rio Olt. Hay un monasterio llamada Cotheana que es más parecido a una fortaleza que a una iglesia. Es un lugar encantador y el monasterio más antiguo de la región. Se construyó para Radu I, nieto del fundador del principado. Tal como ocurría con frecuencia en la Edad Media, el edificio desempeñó los papeles de estratégico bastión defensivo y de santuario religioso. Debido a reformas posteriores parece haber sido creado a partir de dos edificios diferentes uno bizantino con el característico enladrillado en zigzag balcánico y discos de cerámica y el otro diseñado en las iglesias sajonas de la cercana Transilvania. En el interior se conservan restos de frescos del siglo XIV pero muy deteriorados. El campanario exento servía como atalaya de vigilancia, ya que el monasterio fue construido para defender la zona de los ataques tártaros y turcos. El monasterio está regentado ahora por un puñado de monjes que se hicieron cargo del cenobio cuando se reabrió en 1991. Su abad se ha hecho famoso por exorcizar los malos espíritus, y hoy viernes se llena de fieles que acuden en busca de su ayuda. Allí nos encontramos unos cuantos que parece que han venido en autocar, pero la ceremonia ya se ha acabado.

De camino a Curtea de Arges se pone muy negro y nos cae una tormenta importanta. Buscamos alojamiento y encontramos una Pensiunea que se llama Christiana y que desde la carretera la  anuncian. Nos ofrecen una habitación por 80 leus que no está mal. La nieta de la dueña ha estado 2 años viviendo en Madrid y nos comunicamos bastante bien. Tenemos wifi como en todos los  alojamientos anteriores.

Solucionado el tema alojamiento nos vamos a ver lo más famoso de esta población que es el Monasterio. Cuesta 2 leus la entrada. Fue fundado en 1517 y la iglesia es una construcción de delicada cantería. Rosetones y ajedrezados ornamentales, tracería y figuras en miniatura hace que parezca un relicario, en el que algunos historiadores de arte creen que podría estar inspirada. El principe Neagoe contrató a un albañil llamado Manole para diseñar la iglesia. El resultado es una mezcla de estilos rumano, oriental, bizantino, caucásico, balcánico y occidental. Una de sus características más asombrosas es el diseño inclinado de los cilindros que soportan las dos cúpulas del extremo oeste del edificio que hace que los cilindros parecen inclinarse a un lado. La leyenda dice que la esposa del maestro cantero fue emparedada en los muros de la iglesia siguiendo una costumbre local que obligaba al cantero a enterrar vivo a un ser querido en el interior del templo para garantizar el éxito de su trabajo. Manole dijo a sus obreros que la primera mujer que trajera la comida al dia siguiente sería enterrada viva. Los obreros se lo dijeron a sus mujeres y la primera que llego fue la de Manole. Otra leyenda dice que cuando terminó la iglesia  el principe Neagoe lo ató en el tejado para estar seguro que nadie tuviera una iglesia mejor. Se dice que el desesperado Manole se fabricó unas alas y se tiró y estrelló al lado de la iglesia donde ahora hay una fuente.

La verdad es que el interior es hermosísimo y diferente a todo lo que hemos visto hasta ahora. Tiene unas columnas en su interior, cada una de una forma diferente, decoradas, arcos orientales de mármol blanco etc...
Curtea de Arges

Para cenar vamos a la Pizzeria Montana muy cerca y esta vez si que lo acertamos, unas pizzas muy buenas y el sitio muy agradable. 
 
Hemos hecho 227 Kms.

SIBIU - MUSEO DE CULTURA POPULAR TRADICIONAL ASTRA- LOS MONASTERIOS DE OLTENIA : COZIA - HOZERU

Casa en el Museo Astra
Trini en el Monasterio de Cozia
Hoy empezamos nuestro día desayunando en la Piata Mare de Sibiu, pues el hotel nos cobraba 6 € por persona y nos parecía un poco desmesurado. A las 10 abren la torre del Concejo que comunica Piata Mare con Piata Mica. Fue originalmente edificada en 1370 pero se derrumbó durante un terremoto en 1586. Hay que subir unos cuantos escalones de madera y arriba se tiene una vista de todo Sibiu muy interesante. Hemos tenido suerte porque aparte hay una exposición de Robert Cappa sobre los reportajes más importantes que hizo en su corta vida.

Volvemos al hotel y nos dirigimos al Museo de Cultura Popular Tradicional ASTRA que está al Sur de Sibiu. Es un vasto museo al aire libre con 120 edificios tradicionales entre viviendas, molinos e iglesias traídos de todo el país y situados entre dos pequeños lagos y un diminuto zoológico. Tiene una superficie de casi 100 Ha, con más de 10 km de caminos. Se trata de un museo muy bien instalado, adecuado tanto para quien sólo desea pasear por los prados y bosques que rodean las cabañas, reconstruidas con mucho esmero, como para quien desee profundizar en el conocimiento del mundo campesino. Se ha organizado según 6 temas principales: edificios e instalaciones relacionados con el procesado de alimentos; transportes y comunicaciones; edificios donde se fabricaban herramientas domésticas y aperos de labranza; talleres e instalaciones relacionados con el tratamiento  del cuero y lana; iglesias y posadas y una exposición de escultura moderna inspirada en la naturaleza y vida rural. Destaca el empleo inteligente y variado de madera. Hay molinos de agua, molinos flotantes que se usaron en el Mar Negro, talleres para la fabricación de seda y el trabajo del cáñamo, destilerias, forjas, prensas de vino. La mayoría de la maquinaria aún funciona. Hay carteles explicativos en inglés, rumano, alemán y otro. Hay circuitos, aunque nosotros vamos un poco en función de lo que nos llama la atención. Hay una calesa que te puede llevar, pero solo lo ves desde fuera con lo que nosotros no la cogemos. Cuesta 15 leus la entrada y 5 leus por la máquina de fotos. Los folletos hay dos: uno muy básico que cuesta 1 leu y otro con fotos a todo color en inglés por 3 leus. El nombre de Astra debe su nombre a una sociedad literaria del siglo XVIII que tuvo su sede en Sibiu, la cual contribuyó a la unión de Transilvania con Rumanía. Muy, muy recomendable, pero dejar tiempo porque es grandioso este museo al aire libre. Hay algún chiringuito para comprar algo, pero está al principio en la entrada y un restaurante con lo que es buena idea llevar algo para picar.

Cogemos coche y nos vamos a visitar los Monasterios de Oltenia. Están al sur de Sibiu y durante bastantes kilómetros es la misma carretera que lleva a la capital, Bucarest. Hay mucho tráfico y aparte hay un tramo que están asfaltando y se da paso alternativo con lo que se forma mucha caravana. A pesar de todo se pasa por unos paisajes muy bonitos. Esta carretera es la frontera entre la región de Oltenia y la de Muntenia, de hecho es el rio Olt el que  las separa. A unos 50 km de Sibiu llegamos al Monasterio de Cozia del siglo XVI, justo al lado de la carretera principal, muy bien señalizado. La iglesia principal data del año 1390. Es una mezcla de estilos, la influencia bizantina se muestra en su cúpula plana, sus muros rematados en semicírculo, las ventanas de la parte alta de los muros y los ábsides en forma de trébol en el lado este. El pórtico de estilo Brancovan, y el panel de iconos son añadidos del siglo XVII. Las pinturas son excepcionales y las más antiguas datan de 1300, y se encuentran en la pronaos o cámara más occidental de la iglesia. Cozia recibe su nombra de la montaña que lo domina. En el siglo XV hubo una escisión y algunos monjes fundaron el de Turnu que está a 1 km en la ribera oriental del rio. Es una auténtica maravilla, muy recomendable que nos recuerda el "síndrome de Stendhal"

Llegamos a Ramnicu Válcea y giramos a la derecha en dirección al Monasterio de Horezu. Se encuentra a 3 km del pueblo. Nosotros vamos a buscar alojamiento primero, encontramos en la Pensionea Dana, por 80 leus la habitación con baño. Es una casa que está a las afueras del pueblo pero muy bien indicado con carteles desde el centro. Con el alojamiento solucionado vamos a visitar el Monasterio. Está muy bien indicado con lo que rápidamente llegamos al monasterio. Es un monasterio de monjas donde la iglesia está en el centro y alrededor los alojamientos de las monjas. También se puede dormir ya que alquilan habitaciones. A las 6 hemos observado que un monje/a va con una madera y va dando con un martillo golpes alrededor de la iglesia!!!!. No tenemos idea de que significa pero está en todos.
A distancia da la impresión de ser un castillo, pero cuando entras todo lleno de flores y tranquilidad y la amenaza desaparece. Este edificio fue uno de los logros supremos de la vida de Brancoveanu. Recientemente ha sido restaurado y declarado patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La iglesia es de 1690, donde sus rasgos bizantinos, islámicos y palatinos se combinan de tal modo que el conjunto encaja en una proporción perfecta. Tiene arcos de medio punto que forman una amplia bóveda de cañón a lo largo de la entrada oeste de la iglesia; altos torreones almenados; balaustradas de caliza talladas en forma de hoja de acanto y abundantes motivos heráldicos zoomorfos. Dentro del pórtico se encuentra la escena del Juicio Final más grande de Valaquia.
Después de tanta belleza, vamos a lo prosaico que es buscar un sitio para cenar. En la misma carretera hay un bareto que tiene buena pinta porque tienes una buena visión y es donde paran los buses. Pedimos un plato típico de la zona combinado pero es un desastre ya que no vale nada. No recomendamos comer en este restaurante, ya que la comida  no está hecha con cariño y por lo que te dan es caro. 
Hemos hecho 159 KMs.

SEBES - CALNIC - RUTA POR MARGINIMEA SIBIULUI - SIBIU

El hotel de Sebes es altamente recomendable. Hemos dormido como lirones en una gran cama  comodisima de 2 x 2 metros, y como colofón el desayuno ha sido muy completo con tortilla rellena de jamón y queso, pan con mermelada y miel. Que rico todo.
Hemos ido a la iglesia evangelica de Sebes. Desde su exterior se aprecian las dos fases diferentes de la construcción de esta iglesia, lugar de culto de la comunidad sajona. La primera es anterior a la invasión otomana de 1438 y resultado de la restauración en estilo gótico sobre un edificio románico anterior (1241). El resultado es curioso el edificio antiguo es más sobrio, mientras que el segundo tiene decoraciones con nichos y esculturas en piedra. El coro es enorme y majestuoso. El retablo del altar tiene 13 metros de alto por 6 de ancho y es el retablo mayor de toda Transilvania. Está cerrada pero a partir de las 10 de la mañana te abren cuando entras. La visitas y luego la chica encargada la cierra.

De aquí vamos a Calnic que es patrimonio de la Humanidad por su iglesia fortificada. Está a 12 km de Sebes por una carretera muy concurrida. Cuando llegamos seguimos las señales que nos llevan a los porteros de la iglesia. Cuando nos dirigimos a la chica, nos contesta en un castellano perfecto pues ha estado 10 años viviendo en Tenerife pero ahora con la crisis se ha vuelto a Rumanía. Trabajaba como traductora en los servicios sociales, pero ella es profesora de geografía y ahora compagina ese trabajo con el de guarda de la iglesia. Nos comenta que los salarios en Rumanía son muy bajos y que no entiende como la gente sobrevive. Ella cobra como profesora 150 € al mes, y suspira por los 1500 que ganaba en España. Nos dice que el coste de la luz y del gas es el doble que en España,  y el coste de la vida en general también es caro, pues la gasolina nos cuesta 1,3 € el litro de diesel.
La gente para sobrevivir debe hacer milagros, además nos dice que la mayoría de gente que vive en el pueblo de Calnic cobra el salario de inserción social que son 30 € !!!!!.
Además nos dice que tiene que hacer un montón de papeleo cada día para las clases que tiene que impartir y un montón de reuniones inútiles .... Y nosotros nos quejamos!!!!
Bueno,  la iglesia del siglo XIII  es muy interesante, tiene 3 murallas que la rodean, ya que los sajones la fortificaron, y la reforzaron con un poderoso torreón al que dieron el nombre de Siegfried. Se puede subir al torreón, (abstenerse personas con vértigo), visitar las bodegas, la pequeña iglesia y un museo donde se exponen objetos típicos de la región como cerámica, instrumentos musicales, ajuar, telas etc. Cuesta 5 leus por persona y 7 por las fotos.

Volvemos a Sebes, y pillamos una caravana de impresión, pero con un poco de paciencia llegamos al principio de una ruta que nos lleva desde Sebes a Sibiu, que nos recomienda la guía Audi que llevamos que dice ..."Es una encantadora carretera que nos lleva a parajes romanticamente pastoriles de los montes Cindrel". Con estas premisas no nos podemos resistir y empezamos esta ruta de 100 km por pueblos como Capalna donde hay una fortaleza de la segunda mitad del siglo I aC que fue el lugar de luchas entre romanos y dacios. La entrada está clara pero cuando empezamos a subir con el coche nos encontramos con un camino donde a duras penas coge el Toyota, lleno de piedras. Nos extraña y cuando vemos una lugareña le preguntamos y nos dice que tenemos que subir andando una subida de 30 minutos pero que el coche no lo podemos dejar en ningún lado con lo que con grandes problemas damos la vuelta en un ensanchamiento del camino. Seguimos hasta Jina por un camino al lado de un rio y con unos bosques frondosos preciosos. En Jina se hace por estas fechas un festival folclórico, pero todavía no ha comenzado y no se puede destacar nada, salvo la gente que nos encontramos en la carretera con la lana que ha esquilado de las ovejas y que la está preparando para la venta.
 A partir de Jina la carretera ya está asfaltada aunque es muy estrecha y en una curva casi  nos quedamos sin alerón. Llegamos a Sibiel donde recomienda visitar la iglesia que por fuera parece católica ya que se prohibió la religión ortodoxa pero por dentro tiene rasgos bizantinos. Este pueblo nos sorprende porque tiene 25 pensioneas y es que el dictador Ceacescu llevaba a este pueblo a los extranjeros para demostrarles lo bien que se vivía en Rumanía en el campo. También es famoso por tener un museo de iconos que montó un sacerdote que fue buscando por todo el país y que tiene más de 700. Este sacerdote pasó 15 años en la carcel por criticar el sistema comunista. Cuesta 5 leus por persona, y la señora encargada te lo explica de pe a pa en francés, el cual entendemos muy bien, ya que es básico como el nuestro.
Nos comenta entre otras cosas que los iconos los pintaban los hombres de la casa en invierno mientras las mujeres hacían labores con lana o cosían. Cada zona tiene sus características aunque todos utilizaban tintes naturales. En algunos ponían ropas tradicionales a Jesucristo o a la Virgen María. Nos comenta que San Jorge o Sant Jordi en Catalunya es un santo que protege los hogares de todo mal, y que por eso es tan común en los iconos que vemos en las paredes.

De allí vamos a Fantanelle, que es famosa por ser un pueblo con forma de herradura y con muchas construcciones típicas de madera.

Llegamos a Sibiu, que es una ciudad grande, más de 100.000 habitantes y donde vemos unos cuantos turistas, ya que hasta ahora hemos visto algo de turismo nacional pero a ningún extranjero. Nos vamos al hotel Apollo  Hermannstadt, que nos cuesta 140 leus sin desayuno. La ventaja de este hotel es que está a 10 minutos andando del centro de la ciudad y que tiene un parking vigilado donde dejar el coche. La habitación es correcta aunque comparada con la del día anterior no hay color, eso sí todo muy limpio y agradable con una terraza para tomar el fresquito por la noche que aprovechamos para ponernos al día con nuestras tareas.

Sibiu fue la primera plaza fuerte de los sajones en Transilvania, contiene una de las ciudades medievales más grandes de Rumanía. La ventaja es que todo está muy cerca y andando lo ves muy bien. Tiene 3 plazas importantes: la Piata Mare, la Piata Huet y la Piata Mica.
En la Piata Mare (Plaza Grande) cabe destacar la casa Haller en el número 10 que es un edificio gótico de 1470. Frente al lado derecho de la iglesia Románica se alza el monumento a Gheorghe Lazar, una de las principales figuras de la ilustración romana. A los pies de la estatua hay una lápida en memoria de los caídos en las revueltas de 1989. El palacio Brukenthal es de 1785 de estilo barroco vienés, y ahora acoge uno de los museos más importantes con pintura desde la edad Media hasta el siglo XX.
En el ayuntamiento antiguo de 1470 está el Museo de Historia  y tiene un bello patio porticado. Junto al museo de Historia se alza una de las torres de la primera muralla, construida en el siglo XIV, siguiendo por esta calle se ve la casa de las cariatides, y justo al lado te encuentras la Mitropolia Ortodoxa, edificio neobizantino donde entramos ya que hay una ceremonia. La decoración interior es la más impresionante que hemos visto hasta el momento.
Los bastiones de la muralla que envuelve Sibiu están dedicadas cada una a las guildas o gremios que eran los encargados de construirlos y pagar la defensa a los soldados que las vigilaban.
En la piata Huet acoge a la iglesia evangélica, una gran basílica de estilo gótico tardío construida entre los siglos XIV y XVI sobre el lugar que ocupaba una iglesia románica anterior. Ostenta una poderosa torre de 74 metros de alto. Ante la fachada se alza la estatua de bronce del obispo Teutsch. El pórtico acoge sesenta losas sepulcrales con  decoración escultórica. En su interior hay un órgano con 6000 tubos pero que no vemos porque están en fase de reconstrucción, con lo que nos hacen pagar 1 leu para ayudar.

En la Piata Mica también hay unos cuantos edificios interesantes, entre ellos un puente de hierro que se llama de los mentirosos porque se ponían allí los cotillas a decir mentiras de la gente de la ciudad.

En la Piata Mare hay una fuente que de una manera aleatoria sale el agua y es la atracción de los niños, perros y no tan niños. Nos sentamos un rato y es muy distraído. También nos llama la atención unas ventanitas que hay en los tejados que parecen ojos que te están observando.

TIMISOARA - LUGOJ - SARMIZEGETUSA - DENSUS - HUNEDOARA - ALBA IULIA - SEBES

El dia amanece tristón pero no llueve. Pasamos por Lugoj, que aunque no paramos tiene la particularidad que es la ciudad donde nació Bela Lugosi, quien interpretaba en las peliculas a Drácula. Se cambió el nombre aprovechando el nombre de su ciudad natal. Hacemos unos 170 km hasta que hacemos la primera parada para visitar algo. Se trata de Sarmizegetusa donde hay unas ruinas llamadas Ulpia Traiana. Sólo se ha excavado un 2% del total y realmente no vale la pena. Tuvo 30.000 habitantes y a ocupar 60 Ha. Se ha
desenterrado el foro romano con columnas de mármol de 10 metros de altura, pero está todavía en sus inicios. En verano se hace voluntariado en las excavaciones pero ahora no se ve a nadie trabajando. Cuesta 4 leus pero no vale la pena según nuestra modesta opinión. A la entrada hay un restaurante y comemos para ir probando la comida rumana. Pedimos cascaval que es un queso como rebozado y frito que nos recuerda mucho al provolone italiano. Otro plato que pedimos es sarmale que son albondigas    de pulpa de berenjena
envueltas en hojas de parra y una especie de chocroute pero bastante bueno. La ensalada mixta es tomate y pepino pero es muy pequeña. Nos cuesta todo con cerveza 30 leus.

Seguimos camino hacia Densus, el cual tiene una iglesia como poco curiosa. Fue edificada entre los siglos XIII y XIV sobre otro del siglo X con materiales obtenidos de las ruinas arqueológicas romanas. Algunos expertos opinan que tiene orígenes del siglo VI que era un mausoleo romano. Presenta planta cuadrada  coronada por una torre y alterna en su construcción la piedra y el ladrillo, intercalando columnas y lápidas de la época romana. Al interior no podemos acceder porque no vemos a nadie a quien pedir la llave. Nos gusta mucho por lo original que es. 
Nuestra próxima parada es Hunedoara, la cual es una ciudad industrial que conserva un castillo considerado como uno de los más bellos de Rumanía. Hasta hace poco tiempo era la capital del acero. Sin embargo hay una crisis que ha hecho cerrar todas las fábricas que se ven fantasmagóricas al lado del castillo. Fueron fundadas en 1850 y fue uno de los complejos más grandes del país. Parece que una empresa ha comprado los edificios y los quiere dedicar al turismo.Justo a la entrada del pueblo hay unas casas muy, muy originales pues están construidas como templos budistas con los tejados típicos, que parece que son de familias gitanas muy ricas que se las construyen de esta manera tan original. Si no lo ves no lo crees.    El castillo se llama Castelul Corbenestilor y está enclavado en un peñasco que se alza en el centro de la ciudad. La entrada cuesta 10 leus y si quieres hacer fotos 5 leus más, si es video 10 leus. El castillo se construyó donde había el castrum romano y posee un exterior impresionante (tipo Exin Castillos) aunque el interior deja bastante que desear pues en el siglo XIX se quemó y todo lo que hay dentro no es original. Lo único que permite apreciar la magnificencia del castillo es la sala de la Dieta donde se pueden apreciar restos de frescos (medallones con retratos de miembros de la nobleza de la época)Lo hizo construir el principe Iancu de Hunedoara y junto a su hijo se hicieron famosos por defender Transilvania  frente al imperio otomano.Muy próximo al castillo está la Biserica Sfantul Nicolae cuyos orígenes se remontan al siglo XIII. Fue destruida por el confesor de Iancu que perseguía la religión ortodoxa, pero reconstruida posteriormente.Antes de nuestro destino que es Sebes nos queremos acercar a Alba Iulia ya que sólo nos desviamos unos pocos km. Con lo que no contabamos era con las obras que nos hacen perder mucho tiempo con los atascos ya que dan paso alternativo y la carretera principal está cortada por obras. Cuando llegamos a la ciudad nos cuesta mucho acercarnos a la fortaleza que es lo que recomienda ver ya que todos los accesos están también obras y las indicaciones que nos envían a la Cetatea nos las podemos seguir pues está todo cortado. Al final después de unas cuantas vueltas conseguimos acercarnos. La ciudadela abarca una extensión de 70 Ha, sobre un perímetro de 12 KM. Tiene planta de estrella heptagonal pues sigue el modelo de Vauban, ingeniero francés muy reconocido por las fortalezas que construía por la zona. Dos puertas barrocas señalan la entrada monumental a la ciudadela en el lado este. Pasada la primera puerta se sigue a la izquierda hasta pasar por otra puerta con una estatua ecuestre de Carlos VI. Delante se alza un obelisco de 28 metros que conmemora la rebelión de los patriotas Horea, Closca y Crispan en 1784. Hay varios palacios más algunos de los cuales ahora se dedican a actividades civiles, universidades, y dos catedrales la ortodoxa y la católica. Todo muy bonito pero todo en obras. Con ayudas de la UE están reformando las calles, iluminación etc.Cuando lo acaben estará espectacular.Para salir de la ciudad es otra tortura, pero al final lo conseguimos. Buscamos alojamiento en Sebes y encontramos un hotel llamado Pensiunea La Unchiul Nikky  en un parque muy nuevo y de lujo. Cuesta 150 leus con desayuno y la persona que nos atiende habla castellano perfectamente pues estuvo en España 7 años viviendo en Madrid, lo cual es una ventaja. Dejamos para el dia siguiente la visita a Sebes y disfrutamos de la habitación y de su wifi.

Novi Sad - Timisoara

A la mañana siguiente pensamos en visitar los monasterios que hay en el parque nacional al sur de Novi Sad, pero a las 8 está cayendo el diluvio universal. A pesar de todo nos encaminamos hacia el parque a ver si amaina, pasando primero por la fortaleza que es espectacular. Fue construida por Vauban un ingeniero francés y era inexpugnable, de hecho, los reyes de Austria cuando Napoleón se acercó demasiado a Austria cogieron el tesoro y lo llevaron a esta fortaleza. Hoy lunes está cerrado el museo pero es igual con la lluvia torrencial que hay no hubiéramos podido visitarlo con tranquilidad. Otra curiosidad es que la torre tiene las agujas del reloj al contrario de todos, ya que la grande es la de las horas y lo hacían para que los barcos pudieran verlo a lo lejos.
Parece mentira que hace solo 12 años los aviones de la ONU estuvieron bombardeando esta bonita ciudad, que destruyeran los 4 puentes de la ciudad y durante más de 70 días estuvieron sin agua, luz y totalmente aislados, recibiendo bombardeos continuos del ejercito de la ONU. Ahora ya han reconstruido los puentes y están haciendo esfuerzos en reparar todo lo dañado, aunque saliendo del centro, se nota mucho por hacer todavía y los destrozos de la guerra son notables.
Hay un poco de atasco porque hemos de compartir un puente con el tren y se da paso alternativo, pero al final llegamos al Parque Nacional. Ya no llueve tanto pero hay una niebla que no se ve a más de 5 metros. La oficina de información del parque está cerrada y como está vista que los hados no nos son propicios, decidimos dejar para mejor ocasión esta visita del parque y de los 16 monasterios que hay alrededor y que con buen tiempo debe estar muy bien su visita.

Decidimos irnos ya hacia Rumania, exactamente a Timisoara donde hemos reservado un hotel que está a unos 120 km. El paso de la frontera no es problemático, excepto porque nos pasamos del control de aduanas (cosa normal si no hay nada que lo indique). El aduanero con malas maneras nos dice que nos teníamos que haber parado 2 metros antes!!!!! que gran pecado!!!! pero estamos en una frontera y pedimos mil excusas a lo cual nos dice que la próxima vez (¿Que próxima?????) lo hagamos mejor. La entrada en Rumania es más tranquila, les hace mucha gracia que seamos de Barcelona, como siempre y en un momento pasamos no sin antes preguntarnos si llevamos algo ilegal... Nos hacen abrir el maletero y nos preguntan si llevamos alcohol a lo cual decimos que evidentemente no. El problema es que si hemos comprado en Montenegro un aguardiente que debe tener 80 grados por lo menos, pero no lo ve.

RUMANIA

Rumanía por donde nosotros entramos es muy rural, con gente trabajando en el campo o con las gallinas. Lo curioso es que los pueblos tienen cigüeñas muy cercanas en los palos de la luz.
Llegamos a Timisoara sin novedad y el GPS tiene bastantes carreteras lo cual es una novedad ya que en Montenegro o Serbia tenía muy pocas y hemos tenido que comprar mapas de carreteras para aclararnos.
El hotel está donde decía el GPS. Se llama Hotel Arizona y lo hemos reservado el día anterior con Booking por 23 € la doble. Está muy bien, todo limpio y bastante espacioso con  balcón y todo. Eso sí, se tiene que venir con coche porque está muy mal comunicado con transporte público.
Después ya con un mapa de la ciudad nos acercamos al centro de la ciudad. Es muy bonita con muchos parques y mucho sitio para aparcar, lo cual está genial después de los problemas que hemos tenido los últimos días para dejar el coche.

Vamos a la oficina de turismo y con un folleto tenemos lo más importante de la ciudad. También nos enteramos que hay una hora más que en España. Ya nos preguntábamos donde cambiaba porque hasta ahora era la misma.

Para aparcar, se paga hasta las 5 de la tarde, y son muy modernos ya que se paga con SMS, pero nos comenta que solo con teléfonos  móviles rumanos, con lo que nosotros en ese caso tenemos que comprar un ticket en los kioskos y poner el día y la hora que lo utilizamos. Como ya son más de las 5 no nos afecta.

Teníamos una imagen bastante distorsionada de los rumanos ya que los que nos llegan a nosotros son la mayoría de la raza gitana y muy pobres con lo que nos dan un poco de rechazo. La sorpresa ha sido que aquí hay gente muy diferente, con aspecto nórdico, rubios y rubias espectaculares y de todo tipo de personas.

Esta ciudad nos gusta bastante, ya que como decimos tiene muchos parques, zonas peatonales, y unos edificios señoriales, los cuales algunos están recién pintados y otros les hace falta mucha pero que mucha pintura. A pesar de todo se ve que ha tenido tiempos muy buenos.


Kraljevo - Novi Sad

A la mañana siguiente la mastresa nos invita a tomar café y sorpresa su marido chapurrea el ingles, con lo que nos podemos comunicar algo. Nos explica que cuando era joven estuvo por toda Europa, incluida España, que le gustó mucho Barcelona y cosas así.

Salimos de Kraljevo y paramos en una iglesia que está hecha de madera, muy bonita pero un poco dejada. Siguiente parada ya es Belgrado, que es una ciudad muy grande pero con un centro histórico que se puede hacer a pie sin problemas. Es una ciudad con calles peatonales donde se pueden encontrar las grandes marcas internacionales al lado de edificios que se están cayendo a trozos.
Visitamos la fortaleza y la catedral de San Sava que todavía la están acabando de construir. Es inmensa pero por los alrededores hay grupos de gitanos como los que estamos acostumbrados a ver por España acosando a los parroquianos para que les den dinero.
Después de visitar lo más importante vamos dirección Novi Sad por la autopista, bueno le llaman autopista pero a ratos tiene solo un carril y además en obras. Eso sí te cobran 2,4 € por ir a paso de tortuga. Cuando llegamos a Novi Sad damos unas cuantas vueltas hasta que encontramos una habitación. Está al lado del hotel Fenix, donde entro a preguntar y me piden por una habitación doble con desayuno 67 €. Un chico que hay en la calle a la entrada del hotel me enseña una habitación muy moderna, con baño muy limpio y TV con satélite por 30 € que nos quedamos. Sin saberlo nos hemos alojado en el centro, centro de la ciudad. Salimos por un pasaje y estamos en la calle peatonal más famosa de Novi Sad, a 100 metros del ayuntamiento, la catedral etc.
La oficina de turismo está cerrada en domingo, menos mal que en Belgrado había cogido información sobre esta ciudad y nos va muy bien para orientarnos y visitarla. También el chico del hotel me da un mapa, y unos itinerarios por la zona.

Hay mucho ambiente ya que es domingo y como siempre nos sentamos en una terracita a ver la gente pasar cuando ya hemos visitado lo visitable. Nos hacen una encuesta de control del turismo, estamos convencidos que somos de los pocos turistas de la ciudad y por eso la chica se ha puesto tan contenta cuando nos ha visto.


Entramos en Serbia

Locomotora de vapor de Mokra Gora
En nuestro ruta hacia Rumania esta mañana nos hemos levantado de nuestra habitación del Durmitor NP y hemos llegado a la frontera de Serbia que atravesamos sin problemas, presentando la ficha técnica del coche y nuestros pasaportes. Con el aduanero repasamos todos los deportistas actuales de la élite serbia y los mejores jugadores del Barça. Ser de Barcelona, actualmente es un plus cuando se viaja ya que causa admiración por donde se vaya. Antes de pasar la frontera y después de volver a ver el magnifico puente sobre el rio Tara, visitamos el monasterio del Arcangel Gabriel, el cual creemos que no recibe demasiadas visitas por el estado lamentable de la pista que llega a el. Una monja que está arreglando el jardín nos busca la llave y nos lo enseña. El lampista que ha puesto la instalación eléctrica habría que colgarlo del arbol más alto, ha colocado un coarrugado de color rojo que canta una barbaridad en este pequeño monasterio.

Sacamos dinero en el primer pueblito que nos encontramos en un cajero automático y vamos hacia el santuario de Mileseva que es muy venerado por los serbios. Debe ser muy venerado pero la verdad es que TODO está recien reconstruido y sólo el interior nos ofrece unas pinturas del siglo XIII, realmente bonitas que son su gran riqueza con el mundialmente conocido Angel Blanco!!!!. La iglesia obedece a las normas de la escuela de Raska, planta rectangular rematada por dos campanarios de estilo bizantino, un abside triple al este y dos torres cuadradas a ambos lados. Fue fundado en 1235 por el rey Vladislav para acoger los restos de san Sava.  Recomiendo no ir a los lavabos de este monasterio ...

Vamos hacia uno de los 10 puntos imprescindibles según la guía azul de Serbia Montenegro que es Nova Varos, la cual cito: "Un perfecto ejemplo de convivencia étnica junto a la carretera hacia Montenegro: serbios, musulmanes que se respetan y mantienen sus propias instituciones culturales ...". Llegamos y no puede ser más deprimente el pueblo, todo desastrado, desconchado, pobre, triste etc, a las afueras del pueblo si que es bonito, las praderas, las casitas, pero el pueblo en sí, la verdad no le encontramos el qué.

Sin parar siquiera vamos a nuestro próximo destino que es Zlatibor. Es el centro turístico más completo de Serbia. Se puso de moda entre la gente pudiente del país cuando sus gobernantes empezaron a veranear en esta zona, y se empezaron a construir mansiones e infraestructuras para disfrutar del tiempo libre. Con Tito se democratizó y hizo lo posible para que todo el proletariado disfrutara de esta zona. Cuando llegamos como es sabado está muy animado con un montón de gente por las calles aunque el día no acompañe demasiado porque está desapacible y a ratos llueve. Los alrededores realmente son bonitos y pacíficos.

Nuestra siguiente parada es Mokra Gora (otro de los imprescindibles). Es un pueblo diseñado por Emir Kusturica que ha creado su propio Hollywood de los Balcanes, con estudios y una escuela de cine abiertos a los jovenes talentos. También ha dado nueva vida a un pequeño tren de vapor que conduce desde Sargan a un pueblo típico, con casas de todas las partes de Serbia, y muestras de un café, una escuela, una tienda de pueblo, la iglesia, el cine etc. Cuesta 200 dinares la entrada. Se puede dormir dentro de este pueblo pues las casas se pueden alquilar.
La ruta era la que iba de Belgrado a Sarajevo, pero su particularidad es que para superar los 300 metros de desnivel entre Mokra Gora y Sargan, los ingenieros habían encontrado un ingenioso sistema que consistia en realizar en un tramo de 15 km y gracias a 22 tuneles, un recorrido en forma de 0cho. Se sube en unos vagones de 1930, arrastrados por una vieja máquina de vapor. El trayecto dura hora y media, la primera salida es a las 10:35 y la última a las 21:00.

Como es pronto decidimos ir haciendo km hasta nuestro destino original que  es Rumania. Desde aquí son 120 km hasta Kraljevo (imprescindible). Las carreteras son malas y aparte la velocidad máxima son 80 km por hora aunque muchas veces en los pueblos y proximidades solo se puede ir a 40. Hay muchos controles de velocidad de la policia, los vemos muy a menudo con lo que somos prudentes, ese trayecto nos cuesta 2 horas y cuarto. Cuando llegamos a la ciudad nos cuesta encontrar hotel porque en dos nos dicen que están llenos, aunque el segundo me indica una casa que alquila habitaciones y aquí nos quedamos. No es ninguna maravilla pero a cambio nos cuesta 10 €, con el baño dentro y TV. La señora es muy amable aunque la comunicación es dificil ya que solo hablan serbio y  lo llevamos mal con este idioma.

Esta ciudad también nos desilusiona, ya que se ve muy deteriorada, todo en muy malas condiciones, sucio y que se cae a trozos. Nos vamos a la calle peatonal más importante y es una calle normal y corriente que problemas tenemos para encontrar algo para cenar. Al final un trozo de pizza y una cerveza es la única opción. Eso sí tiene wifi y podemos ponernos al día de las últimas noticias y los correos de los amigos que nos contestan.

CETINGE - PODGORICA - MONASTERIO OSTROG - ZABLJAK - NP DURMITOR - ZABLJAK

Después de tomar un cafetito( hay que vigilar ya que muchas veces el café que dan es del tipo turco pero ya ha llegado el normal) salimos hacia la capital de Montenegro que se llama Podgorica que es bastante fea donde sólo destaca una torre de reloj.

Nos alojamos en una casa particular por 20 €. La señora es muy amable y nos ofrece zumo casero, muy dulce para nuestro gusto y luego café turco que hace que por la noche nos cueste un montón dormirnos.

falta por acabar el relato de esta etapa

DUBROVNIK - KOTOR - BUDVA - CETINGE

Playa de Budva con música tecno
Salimos de Croacia y en el control de pasaportes es rápido, solo se miran los pasaportes y nos hacen pasar. En la entrada a Montenegro tardamos un poco más porque primero te cogen los pasaportes te los sellan, pidiéndote la carta verde y luego pasas por aduanas, donde te preguntan si llevas algo que declarar (supongo que me decía esto porque no hablaba inglés) y le he dicho que no, con lo cual nos ha dicho que pasemos. También un sujeto eso sí identificado nos dice que tenemos que comprar una pegatina de 10 € que es una ecotasa..., nos quedan muchas dudas si es legal pero en ese momento decidimos comprarla. Recomendamos consultar a la embajada o consulado si es correcto.
Pasamos por Herceg Novi muy cercana a la frontera y que las guías dicen que es un paraiso para los artistas pues hay vistas muy evocadoras. Tiene una ciudadela veneciana, el Forte Mare o la fortaleza española. También hay la torre de la Sangre llamada así porque los prisioneros turcos escribían con su sangre en las paredes y todavía se puede ver.
El Stari Grad o centro histórico hay iglesias, un jardín botánico, museos etc. No podemos opinar de nada porque había tantos coches que todos los parkings estaban ocupados y nos tenemos que ir porque no sabemos que hacer con el coche.
Hacemos toda la vuelta a la bahía porque tenemos entendido por otros relatos viajeros que vale la pena. Nos encanta, pero la carretera tiene miga, pues va al ladito del mar y es muy estrecha. En Kamenari hay un ferry que te evita unos cuantos km pero no lo cogemos. Llegamos a Kotor y otra vez no se cuantas vueltas hasta que encontramos aparcamiento, es una pesadilla.
Es capital municipal e histórica localidad ubicada en el fiordo más meridional de Europa. Tanto la bahía como el centro histórico están considerados patrimonio de la humanidad.
Las murallas de Kotor tienen en el lado del mar 4,5 km de longitud y 20 metros de altura, con anchuras que van de los 2 a los 15 metros!!!. El conjunto que da al mar es de forma triangular y forman la fortaleza de San Juan, que se visita previo pago y con ganas para subir los 1350 peldaños y 1200 metros de longitud que quita el resuello. Las vistas serán magníficas pero con el sol que pega lo dejamos para mejor ocasión. Como era de esperar está lleno de iglesias, pero remarcamos en la plaza de San Lucas una fechada en 1195 y con trazas románico-bizantinas; conserva algunos restos de frescos medievales y un bellisimo iconostasio en la capilla en la capilla de San Spiridion. Hay bastantes turistas pero sin llegar a la exageración de Dubrovnik. Curiosamente vemos aquí a un grupo de chinos que vimos el día anterior en la ciudad de Dubrovnik. No hay muchos chinos pero se empiezan a ver grupitos. Después de callejear un rato, seguimos por la bahía dirección a Budva, pasamos por pequeños pueblos y la carreterita es tan estrecha que te da la sensación que caerás en cualquier momento al mar. Cuando pasa un coche por el otro sentido te tienes que parar la mayoría de veces e incluso si es un autobús, como nos pasa, nos tenemos que ir a buscar una calle y dejarle toda la calzada al más grande. 
Pasamos por Tivat que tiene de interesante un jardín botánico que fue creado a instancias de un almirante austriaco que mandó plantar todo tipo de plantas exóticas en torno al astillero. Al sur hay una serie de islas como Prevlaka o la isla de las Flores que está unida a tierra firme por un puente. Es pequeña de forma oval y conserva los restos del histórico monasterio de San Miguel Arcangel. Trás la guerra 1991-1995, sus albergues recibieron población serbia procedente de Croacia.
Vamos pasando por pueblitos donde hay un trozo de cemento donde aprovecha la gente para tumbarse y tomar el sol, pero que según nuestros estándares playeros no vale nada y sin sombrilla es una insolación segura. Además tienes que ir con zapatillas de goma o te destrozas los pies con las rocas. Eso sí, el agua es transparente y muy azul.
Llegamos a Butva y es decepcionante ,  es como Lloret de Mar, Salou o Calella (con todos mis respetos por estas poblaciones) llenos de adolescentes con ganas de marcha, y que tiene un pequeño casco histórico pero que casi no se puede apreciar porque en estos paises las plazas se las apropian los restaurantes o bares y es muy difícil con las sombrillas ver incluso los edificios históricos que contienen.
La ciudad vieja está unida a tierra firme por un banco de arena y cercada por murallas que datan del siglo XV. Le afectó un terremoto en 1979 y ahora está completamente restaurada, llena de tiendas, restaurantes y bares de moda. La ciudadela adosada a la muralla es de pago y fue construida en el siglo XIX durante la dominación austriaca.
Todos los restaurante tienen música máquina a toda potencia y para acercarte a la playa has de ir obligatoriamente y consumir a uno de ellos, ya que hay tumbonas que te cobran una cantidad al día para ocuparlas y no hay sitio para que pongas una tuya o la toalla. Los párkings cuestan 1 € la hora y si te pones cerca de algún chiringuito tienes conexión a Internet gratis.
Cuando ya estamos cansados y horror volvemos a ver a los chinos!!!! cogemos el coche y nos vamos hacia Cetinge donde la carretera sube mucho y vemos la fortaleza austriaca de Kosmat, a la que sigue el paso de Seostik a 876 metros de altura.

Llegamos a Cetinge y encontramos una sobe por 40 € muy nueva y céntrica.En la primera que hemos parado un chico muy amable me ha dicho que él no tenía, pero me ha acompañado a otra que si tenía libres. Aparte, y muy importante, como hablaba inglés le ha explicado a nuestro casero lo que queríamos, de donde eramos etc. La habitación es muy nueva y cómoda. Está en el centro, en la calle Ivanbegova número 22, se llama Pansion 22 Cjenovnik y lo primero que ha hecho ha sido darnos un orujo de 50 grados que es típico de Montenegro. Im - pre - sionante.

Cetinge es una pequeña ciudad que posee numerosos espacios verdes dedicados a las actividades deportivas y el paseo por sus calles resulta muy relajante. El contraste ha sido brutal ya que, desesperados de la masificación de Kotor o Budva el centro peatonal  de Cetinge con los lugareños viendo y dejándose ver, con los niños, gente joven tomando un cafe (chicos con chicos y chicas con chicas, no mezclados) etc, nos encanta. Visitamos el Monasterio de San Pedro de Cetinge que fue levantado a comienzos del siglo XVIII por el vladika Danilo, destruido posteriormente por los turcos y remodelado a partir de 1785. Conserva la mano derecha de san Juan Bautista!!!!!! y los restos del vladika y a la vez santo Pedro I Petrovic. Cuando llegamos hay un pequeña ceremonia con unos monjes de largas barbas, que nos permite vislumbrar un poco los ritos ortodoxos de los cuales somos bastante profanos.
La iglesia de Vlaska levantada hacia 1450 en honor a la Virgen, destaca por su cerca levantada empleando 1544 fusiles capturados al enemigo otomano en la batalla de Grahovo.
otros puntos de interés son los edificios de las embajadas de los cuales se pueden destacar la austro-hungara, la rusa, la francesa, la turca, la británica o la búlgara.
Después de una cervecita viendo pasar la vida, nos vamos a seguir sufriendo .... a cenar en una Pizzeria al lado del hotel, donde nos tratan muy bien. Hemos hecho 169 km.

KASTELA - SPLIT - FORTALEZA KLIS - DUBROVNIK


Salimos después de un cafecito que nos invita nuestra casera para ir a Split. Es la capital de Dalmacia y la ciudad más habitada con sus centros universitarios y artísticos muy activos.
El emperador Diocleciano eligió este emplazamiento para construir su palacio a finales del siglo III. Desde finales del siglo V se fue convirtiendo en una ciudad por los ataques de los ávaros y de los eslavos. En la Alta edad Media la ciudad dependía de Constantinopla, pero a partir del siglo XII perteneció al imperio hungaro-croata y luego a la república de Venecia. Para protegerse de las incursiones otomanas Split reforzó sus fortificaciones.
Resulta interesante empezar la visita por la puerta Aenea, que antiguamente daba directamente al mar y ahora al muelle Obala. A través de ella se accede a los sotanos de la ala Sur, donde se encontraban las dependencias de Diocleciano. Su estructura da una idea de la amplitud y majestuosidad de las salas de recepción y de las estancias del emperador. Desde el corredor se accede directamente por una escalera al peristilo. Este patio descubierto, rodeado de columnas por tres partes, es el centro del palacio, donde se siguen cruzando el cardo y el decumanus.
La residencia tenía 38.500 metros cuadrados de superficie y planta rectangular, tenía a la vez algo de campamento militar fortificado y dotado de una importante guarnición, y de palacio imperial. La base de las murallas completadas con 16 torres, es maciza y sin vanos, mientras que en la parte superior hay ventanas. En el centro de la fachada norte se encuentra la puerta de Oro que se abría hacia Salona. Flanqueada por dos torres octogonales, poseía una rica ornamentación consistente en hornacinas, columnas y esculturas. Al este y al oeste estaban las puertas llamadas de Plata y de Hierro. La más sencilla es la puerta Marítima.
Hacia el año 650 se fundó la catedral ya que el arzobispo Juan de Ravena purificó el mausoleo deshaciendose de los ídolos que contenía. En ella depositó las reliquias de los santos mártires Doimo y Anastasio. No se paga para entrar aunque no se pueden hacer fotos y valdría la pena, ya que es impresionante. Las mujeres deben taparse la cabeza con lo que hay que acordarse de traer un pañuelo ya que no hay de préstamo. La ventaja es que muy cerca hay un montón de puestos de souvenirs donde te puedes comprar uno que es lo que tuve que hacer yo, ya que el coche no estaba cerca. Para subir a la torre si que hay que pagar 10 kunas por persona pero las vistas lo valen.
El parking que hay cerca de la entrada al palacio está permanentemente a tope con lo que siguiendo por el paseo marítimo desde donde salen los ferrys hacia Italia hay uno donde hay bastante sitio. Cuesta 7 kunas la hora. Nos ha gustado mucho esta ciudad porque hay vida dentro de este palacio con una mezcla de estilos, casas, pequeños palacios y mucha actividad. Una cosa que no nos gusta es que todas las plazas están monopolizadas por los bares y restaurantes y con las sombrillas y los veladores a veces no se ven las fachadas de los edificios.
Desde aquí vamos a la fortaleza de Klis. La ciudad está situada a 340 metros de altitud, cerca del puerto que separa el macizo de Kozjak del del Mosor. Fue muy disputada su posesión en la Edad Media. Pese a la resistencia encarnizada de la población, la ciudad cayó en manos de los turcos el 12 de marzo de 1537. Un general veneciano la liberó en 1648. Dotada de unas murallas enormes con 3 muros superpuestos, flanqueada por torres y con gigantescas puertas barrocas, la fortaleza reuna una serie de edificios de usos muy diversos, desde el depósito de municiones hasta la mezquita. Se tiene que pagar entrada, pero está muy destrozada.
Sin otras paradas llegamos a Dubrovnik y un km antes de llegar, hay un señor en la carretera con un cartel de Sobe. Paramos y voy a verla. No me parece mal y la cogemos por 35 €. Nos da miedo la experiencia del día anterior y aparte se puede ir andando al centro de Dubrovnik o en bus. En media hora llegas y no te tienes que preocupar de buscar aparcamiento que siempre es el gran problema en estas ciudades. A la entrada de la ciudad antigua cuesta 30 kunas la hora!!!!! pero aparte es que no hay sitio libre.

Lo primero que hacemos al entrar por la puerta a la ciudad antigua es el tour de las murallas. Cuesta 70 kunas por persona!!!!. Recorre las murallas a lo largo de 2 km. Se accede a él a través de una estrecha escalera junto a la puerta de Pile. El recorrido completo se hace en unas dos horas y permite contemplar los tejados color miel de la ciudad y también las azules aguas del mar batiendo sobre los muros del fuerte Bokar.
Desde lo alto de las murallas se domina la ciudad con sus iglesias, sus escarpadas calles, sus innumerables escaleras y sus estrechos pasadizos. De esta forma se distingue perfectamene su estructura: la arteria principal, llamada Placa o Stradun, que transcurre de este a oeste, separa la parte sur, con un trazado irregular, de la parte norte, más densa y con una rigurosa cuadrícula, planificada por un estatuto de 1298. La originalidad de las murallas, que se comenzaron en el siglo XIII y adoptaron su forma actual en el XV y XVI, se debe a la yuxtaposición de las sucesivas construcciones. Tras la caída de Constantinopla en 1453, en lugar de destruir las torres cuadradas góticas se añadieron por el norte y el oeste bastiones semicirculares de estilo renacentista. Los muros de 25 metros de altura pueden llegar a tener 6 metros de espesor. Las esquinas están protegidas por 4 torres; un foso y una segunda muralla defienden el acceso terrestre, mientras que los ataques por mar eran repelidos desde la ciudadela más antigua, la de Lovrjenac del siglo XII. El puerto está protegido por 2 fortalezas: la de San Lucas al norte y la de San Juan al sur, reconstruidas en el siglo XVI. El puerto se cerraba por la noche con una cadena y una barrera de madera que se extendía entre los bastiones. Hay dos controles de los tickets en medio de la muralla, con lo cual hay que tenerlos a mano.
La plaza Milicevic, donde empieza y acaba el tour de las murallas, está iluminada por la piedra dorada de sus iglesias y animada por la presencia de una fuente monumental. En los extremos oriental y occidental de Placa hay dos fuentes: la mayor (1938) de estilo sobrio, tiene forma  de cuba poligonal y está cubierta por una cúpula. El agua fluye por 16 cabezas esculpidas. La fuente pequeña (1441), está ornamentada con esculturas. Ambas fueron proyectadas y construidas por el arquitecto Onofrio de la Cava, a quien la ciudad había encargado el sistema de acometida de aguas. Basándose en el modelo de las ciudades antiguas prefirió sacar el agua de un lago situado a 12 km de la ciudad en lugar de recoger el agua de la lluvia tal como se hacía en las ciudades medievales. En la plaza hay varios conventos como el Franciscano,  o el convento de Santa Clara.
La plaza de la Luza (Lógia), situada en el extremo este del Stradun, constituye el centro de  la vida pública de la ciudad antigua. Tiene una entrada que da al puerto. Desde esta plaza, la vista abarca la ciudad, el islote verde de Lokrum y el azul intenso del Adriático. La torre blanca del reloj de 31 metros simboliza desde 1444 las libertades municipales tan apreciadas por los raguseos. La campana del reloj marca las horas al ser golpeada por dos grandes estatuas de bronce que recibieron el nombre de Zelenci, las verdes, debido a la pátina que las cubre por la acción del tiempo. La torre, que se está inclinando demasiado, fue recortada en 1902, y luego demolida y reconstruida exactamente igual en 1928.Junto a ella se encuentra la casa de la Guardia donde residía el almirante de la ciudad. También encontramos el Palacio Sponza, la Iglesia de San Blas, el palacio del Rector, la catedral, el colegio de los Jesuitas, el convento de los Dominicos etc etc etc
Es una ciudad que hace muchos años tiene una fama internacional justamente ganada porque tiene tantas cosas a ver que necesitas varios días para disfrutarla en su justa medida. Sólo tiene un problema y es que todos los cruceros paran aquí durante todo el año, con lo que cada día hay miles de personas en un espacio no muy grande y en verano los que vamos con coche o avión nos añadimos a esa masa de personas. Eso no quita que sea una ciudad imprescindible si se pasa por la zona, o incluso justificar un viaje como lo justifica ver París o Venecia. Cuando la visité (Trini) en un viaje en autocar que se iba en 21 días a visitar Grecia, Yugoslavia e Italia ya me impactó aunque no había los miles de puestos de souvenirs ni había tantos turistas. Fue un viaje de camping con 6 amigas y 21 años con lo que nos lo pasamos muy bien, dicho sea de paso.

Hemos hecho 240 km.

SKRADIN - PN KRKA - TROGIR - KASTELA


Vamos a comprar la entrada al parque que para un día son 95 kunas.  Cada media hora más o menos sale un barco que te lleva a la entrada del parque en uno 30 minutos. Surge de un rio que nace al pie de unas cimas nevadas y se desliza por las depresiones de angostos desfiladeros, entre elevadas colinas recubiertas de una espesa vegetación. Es una sucesión de siete series de saltos de agua. En la parte más espectacular del parque se suceden 17 cascadas en un desnivel de 45,70 metros y una distancia de 800 metros. El caudal es impresionante, 55.000 litros de media, alcanzando los 300.000 en periodo de lluvias. El sendero que rodea las cascadas serpentea entre los arboles y llega a zonas donde se puede uno bañar. Hay unas casitas restauradas donde hay el taller de un herrero o de un tejedor.
Al igual que los lagos de Plitvice las cataratas del Krka son un fenómeno kárstico. El agua del río erosionó y formó un profundo cañón de hasta 200 metros de roca caliza y trajo consigo carbonato cálcico y lo incrustan en sus raíces. El material resultante se llama tufa y está formado por billones de plantas que crecen unas encima de las otras. La vegetación crea barreras en el río que originan las cataratas. En el parque se puede visitar el Monasterio de Krka que combina de forma peculiar la arquitectura bizantina y mediterránea. Al parque se puede acceder andando unos 4 km pero el precio no varía.

Al salir del parque nos dirigimos a la Dalmacia central con una primera parada en Trogir que es una joya de ciudad amurallada con un amplio paseo marítimo que rodea un laberinto de calles medievales. Ninguna otra ciudad refleja la rica vida cultural que floreció en la costa. Es patrimonio Mundial de la Humanidad. Comprimida entre altas montañas del norte y el mar en el sur y emparedada dentro de sus murallas atrajo a los colonizadores. Tardamos más de media hora en encontrar aparcamiento ya que hay mucho turista. El centro del casco antiguo está separado del continente por un pequeño canal. Al entrar hay que fijarse en su puerta norte de estilo renacentista, donde sobresale por la parte superior la estatua del protector de la ciudad San Ivan Orsini. La catedral de San Lovro construida en el siglo XIII es muy bonita. Hay que observar el portal románico, a los lados del mismo las figuras de un león (símbolo de Venecia) y encima Adán y Eva que son el ejemplo más precoz de la desnudez en la escultura dálmata. Para entrar se tiene que vestir con decencia y no se puede con pantalones cortos. Merece una visita la fortaleza de Kamerlengo, un fuerte medieval construido en el siglo XV que en su día conectaba las murallas de la ciudad. Era una zona con problemas de malaria ya que había unas cienagas que no fueron desecadas hasta el siglo XX. En verano hay cine al aire libre en la fortaleza a las 9 de la noche.
Como hace calor vamos a buscar alojamiento y nos cuesta mucho encontrarlo, empezamos en Trogir, preguntamos en varios sitios y todo lleno. Aparte cuando decimos que es una noche, muchos nos dicen que no. Llegamos a la oficina de turismo de Kastela y después de varios intentos de la amable chica que trabaja allí, conseguimos una habitación por 40 €, y eso porque al día siguiente le venía bastante gente para ocuparla durante varios días, y la tenía libre solo esa noche.

Volvemos a Trogir que está cerca para seguir paseando por esta bonita ciudad. En el paseo marítimo hay wifi, lo cual aprovechamos ya que en las habitaciones que alquilamos no tenemos. Después volvemos a Kastela a cenar. Esto empezó como la sucesión de siete castillos en torno a los cuales surgió el mismo número de pueblos. Hay 3 que merecen una visita como son el kastel Gomilica, pequeño fuerte de 1529 construido en un  islote por una comunidad benedictina. El kastel Luksic es el más turístico con su palacio Vitturi con su iglesia parroquial que contiene un magnífico altar esculpido por Jorge el Dálmata. Siguiendo el paseo marítimo hacia el oeste a lo largo de una agradable serie de puertos rodeados de tamariscos y palmeras, hasta llegar al Kastel Stafilic. Las calles de estos pequeños pueblos no es para principiantes en conducir porque apenas coge un coche ya que son muy estrechas y te encuentras en sitios que tienes que dar marcha atrás porque la calle se corta y no lo anuncian con anterioridad.
Hemos hecho 103 km.